J. G. G. VALENCIA
El portavoz socialista en las Corts, Ángel Luna, aceptó ayer las disculpas del presidente Francisco Camps, quien en la sesión de control del día anterior en la Cámara lo acusó de querer asesinarlo, no sin manifestar su convencimiento de que las excusas del jefe del Consell, ayer mismo por la tarde, estuvieron "forzadas" por la dirección nacional del PP. La rectificación desactivó un escándalo que amenazaba con estropearle a Rajoy la convención de Barcelona. Luna rechazó, como le exigieron los populares, que tenga que pedir él disculpas, al considerar que sus acusaciones o calificativos, más o menos subidos de tono, en el ejercicio de su labor como oposición, no son comparables a la "barbaridad" que dijo el titular de la Generalitat, máxime "en sede parlamentaria".
Antes al contrario, Luna enfatizó que va a seguir atizando con el caso Gürtel, para que se "aclare" este caso de supuesta corrupción en el PPCV y en el Consell. También llamó la atención sobre que esas disculpas de Camps han sido "públicas y generalizadas", y sólo sabe de ellas por los medios. Es más, auguró que que no le extrañaría que Camps "volviera a perder los nervios en un futuro", por ejemplo, si se la querella por financiación ilegal presentada por el PSPV sigue adelante. El síndic de PSPV destacó que "muchísimos empresarios normales" lo han llamado para felicitarle por su actuación para aclarar este asunto de presunta corrupción y que los socialistas "estén luchando por una sociedad de libre mercado donde la gente tenga acceso en igualdad de oportunidades a negocios, se respete la ley y prevalezca la capacidad de innovar y no las amistades".
Todos aplaudieron menos Amor
Por su parte, el PSPV de Castelló instó al coordinador general del PPCV y diputado, Alberto Fabra, a pedir también perdón por ovacionar a Camps cuando pronunció la frase. Los diputados populares -excepto la ex consellera Gema Amor- dieron un aplauso prolongado al presidente cuando soltó la frase de la que luego tuvo que desdecirse. Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunitat, Ricardo Peralta, dijo que la frase de Camps traspasaba los límites "infranqueables" de la democracia.
Entre tanto, el alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, aceptó ayer la constitución de una comisión especial que estudie las contrataciones de la piscina y la residencia del Grau adjudicadas a empresas relacionadas con Proinosa, supuestamente implicada en la operación Pretoria, tal como le exigió el portavoz del PP, Arturo Torró, pese a admitir que los contratos eran legales. Orenga intentará que la comisión deje en evidencia a Torró.