XAVIER MANZANET VILA-REAL
Decepción, malestar y rechazo son las reacciones del grupo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Vila-real al comprobar las soluciones que el Ministerio de Fomento plantea para resolver los problemas de tráfico en los accesos y salidas de la ciudad por el norte a través de una rotonda. Un punto por el que circulan 40.000 vehículos y que registra una larga serie de accidentes. La propuesta del ministerio se convierte en otro punto de fricción entre las dos administraciones tras el mantenido con el trazado del AVE por el municipio.
El portavoz del grupo municipal, Ignasi Clausell, ha afirmado que las obras de mejora que pretende realizar el Ministerio de Fomento en la rotonda de la zona norte de la ciudad, "son obras que llegan tarde y mal". Recuerda que "son conocidas las dificultades del lugar para el tránsito, la peligrosidad y lo que suponen los accesos inferiores a veinte metros".
Apunta que las obras que se prevén no solucionarán ese problema y pueden agravarse, según el edil popular, puesto que "el ministerio plantea la eliminación e, incluso, reducción del ancho de algún carril, lo que conllevará que se constriña, aún más, la situación actual".
Clausell afirmó ayer que el ayuntamiento no sólo discrepa de la propuesta, sino que entiende que "es preciso aumentar el radio de la rotonda y, de ninguna manera, deben eliminarse carriles ni estrecharlos porque lo que importa separarlos. Eso es lo que le hemos manifestado a Fomento que ni siquiera ha respondido, al menos por ahora".
A juicio de los técnicos y políticos vila-realenses "la solución del Ministerio plantea más problemas que los que ahora existen aunque no es cuestión de crear polémica sobre ese lugar sino que se arregle el problema puesto que es un asunto que ya viene desde el año 2007. No importa esperar más en aras de la mejor solución, pero sería importante hacer a un estudio de tráfico que no se ha hecho".
El coste de la mejora de esa rotonda se cifró en menos de medio millón "una cantidad que es totalmente insuficiente para dar solución al peligro continuo que se genera en ese punto del norte de la ciudad".
Cuartel de la Guardia Civil
Ignasi Clausell ha avanzado que el día 18 se iniciarán las obras de adecuación del viejo Cuartel de la Guardia Civil. Así, comenzará el derribo de la zona interior del edificio, puesto que va a conservarse toda la zona exterior.
Las obras, con un coste de 3 millones, acabarán en 2010. Tras ello, se instalará allí la Jefatura de la Policía Local, con los 110 agentes actuales y los servicios de Protección Civil.