La Ciudad de las Lenguas lleva desde su presentación sin un proyecto definido y lo que es más importante, sin un euro para su desarrollo. La única inversión que la Generalitat ha realizado en este virtual gran proyecto han sido los sueldos del ex alcalde de Castelló, José Luis Gimeno, y de su asesor, José Tirado, más conocido como Josety, que teóricamente debían dotar de contenido la iniciativa.
Hace unos meses, el conseller de Economía y vicepresidente del Consell, Gerado Camps, anunció que sería necesario que la iniciativa privada entrara en acción para impulsar el centro cultural. Es más, se convocó un concurso de ideas para que las empresas se involucren. La selección del proyecto ganador se realizará en enero de 2010 y según fuentes de la Generalitat, en marzo se tendrá ya lista una planificación. Pese a esta visión optimista, la situación económica no vaticina una solución próxima si de la iniciativa privada ha de depender. Tampoco de la pública, ya que la deuda que arrastra la Generalitat hace inviable la inversión de 62 millones de euros.
Además, los terrenos donde se pretenden ubicar ya han sido cuestionados por los ecologistas. Según avisaron desde el Grupo para el Estudio y la Conservación de los Espacios Naturales (Gecen), la zona tiene un alto valor ecológico ya que en el lugar reside "la única población nidificante de terrera marismeña de la provincia y la mayor colonia de chorlitejo patinegro", actualmente en lugares de acceso restringido del aeródromo.
Además, la construcción de edificios en la zona del aeródromo acabaría con la única zona sin urbanizar de la costa castellonense desde Castelló de La Plana hasta Orpesa. Una zona de alto valor y muy preciada, ya que es la única libre en primera línea de playa. s. p.castelló