RAMÓN PARDO CASTELLÓ
El patrimonio histórico artístico es el gran olvidado de las administraciones locales. Las mismas que por la ley están encargadas de velar por su protección. Los inmuebles y vestigios patrimoniales que se expanden por los 135 municipios de Castelló son percibidos como molestos a la hora acometer actuaciones urbanísticas. Por el contrario, son esgrimidos como un activo a la hora de atraer el turismo cultural. Sea como fuere, lo cierto es que la última modificación de la Ley del Patrimonio Valenciano en 2007 ha dejado a la vista las lagunas que existen en los catálogos municipales de bienes protegidos.
Mientras, casos como la construcción de un depósito de agua en Matet, de una nave en Morella o la apertura de una puerta en la muralla de Vilanova d'Alcolea son ejemplos de actuaciones al margen de la legislación que, tras ser denunciados por particulares anónimos dan lugar a la apertura de expedientes que acaban en sanción o con el requerimiento a los consistorios para que obliguen a efectuar las correcciones pertinentes, según apunta el director territorial de de la Conselleria de Cultura en Castelló, Francisco Medina.
En Matet la Dirección General de Patrimonio de la conselleria ha abierto un expediente contra la construcción ilegal de un depósito de agua que oculta la visión de la torre del Pilón, protegida como Bien de Interés Cultural (BIC). La solución, apunta Medina, es "complicada" porque "las altura y el volumen del depósito suponen un impacto visual evidente y casi insalvable". En todo caso, "la arquitecta de Matet está en contacto con Patrimonio para buscar una salida". Al margen de todo, la actuación es irregular, pues se trabajó dentro del área de protección de 300 metros para bienes ubicados fuera del casco urbano.
El caso de Morella
Otro caso similar es el de Morella, cuyo ayuntamiento autorizó -la confirmación por escrito consta en la conselleria- la construcción de una nave ante una torre en la zona del Molí Adell, en la Primer Denà de Riu. La denuncia de un particular dio pie a la apertura del expediente de Patrimonio, cuya Dirección General ha reclamado mayor información al consistorio antes de resolver el expediente. En todo caso, los dos consistorio infringieron la ley y deben reparar el daño, aunque "la reversibilidad de la situación está por ver", apunta Medina.
De la misma forma, la colocación de una barandilla en la calle del Portalet, dentro del recinto amurallado de Traiguera, fue motivo de denuncia en el parlamento autonómico y objeto de un expediente por parte de Cultura para determinar su sustitución, habida cuenta del impacto visual sobre el bien.
La modificación en 2007 de la Ley de Patrimonio Valenciana amplía el listado de bienes protegidos, al incorporar, entre otras figuras legales, el Bienes de Relevancia Local (BRL), además de instar a los consistorios a proteger todas los templos religiosos de antes de 1940. Ello requiere una urgente puesta al día de los técnicos municipales, que son quienes informa de las licencias.
Se da la circunstancia, apunta Medina, que "al requerir información al consistorio de Morella por las obras en el molí Adell, "dijeron no tener catalogada la torre. Algo incomprensible, puesto que fortalezas y recintos defensivos están protegidos desde 1949". También llama la atención que muchas ermitas están sin catalogar como BRL o que el puente del Molía la Font, motivo de polémica hace unos años, tampoco está en el catálogo de Morella.
En Orpesa, patrimonio y ayuntamiento trabajan en el plan director de las murallas y el castillo, para poder determinar que actuaciones y cómo se pueden llevar a cabo en este bien patrimonial que acusa el efecto del tiempo que propicia deslizamientos de los sillares, que requieren una actuación correctora.