LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El alcalde de Vila-real, Juan José Rubert, y el concejal de Urbanismo, Alfredo Sanz, volvieron ayer a valorar las mejoras que ADIF introducirá al paso del AVE por la comarca de La Plana, un proyecto que se consensuó el pasado viernes en una reunión con Fomento en la capital de España. Rubert y Sanz calificaron las mejoras como "sustanciales", ya que los terraplenes se reducirán en altura y será la carretera de Vila-real a Burriana la que discurrirá sobre el trazado del AVE y no al revés. Además, la ciudad ganará en torno a 400.000 metros cuadrados de terreno, "que quedan libres de afección de cara al futuro".
Los agricultores que se verán implicados por ese trazado ya han mostrado a este diario su "preocupación porque primero fue, el pasado año, la Conselleria de Infraestructuras la que ya nos expropió para proceder a ampliar, a ambos lados, la carretera de Vila-real a Burriana. Y ahora, otra vez, nos veremos afectados por el paso del AVE, hasta el punto de que algunas plantaciones de cítricos van a quedar tragadas, en su totalidad, por esa nueva infraestructura", señalan.
"No nos oponemos, en absoluto, porque tampoco serviría de nada la oposición, a que pase el AVE por el término de Vila-real, pero veremos si el Ministerio de Fomento es tan rácano como lo ha sido la Consellería de Infraestructuras a la hora de valorar los terrenos expropiados que, por lo general, están en plena producción y varios de ellos son plantaciones jóvenes, de seis, siete u ocho años", recalcan los afectados.
A este respecto, Alfredo Sanz comentó que la Ley de Valoración del Suelo contempla "todo lo relacionado con expropiaciones y las valoraciones las marca la ley. Estamos hablando de una zona para la que no hay expectativas urbanísticas".
Rubert y Sanz han vuelto a insistir en que "para Vila-real se han cumplido las prioridades de reducir el impacto visual y que el trazado quedará más hacia el este, con lo que también se podrá conseguir la ganancia de espacio, a largo plazo, y de cara a un futuro no cercano. Hasta 7,70 metros se rebaja la altura del terraplén en las partes más altas, conseguimos todos esos metros antes citados, casi cuatrocientos mil, libres de afección para el futuro, que la ciudad pueda crecer y que el trazado quede más alejado del Hospital Comarcal de La Plana".
"Estábamos preocupados -recordaron Rubert y Sanz- por el trazado en planta y todo el impacto ambiental. Ya queda claro que la mejora es sustancial para ADIF y también para Vila-real. Hubiéramos visto un terraplén que vendría a ser el de la altura de un edificio de planta baja y tres alturas, una auténtica presa de pantano, y eso ya no se verá".
Ambos añadieron que "debe quedar muy claro que el Ayuntamiento de Vila-real para nada ha querido retrasar el paso del AVE, pero teníamos obligación de defender los intereses de la ciudad. El balance y los resultados que podemos hacer son positivos", concluyeron. A partir de ahora "habrá un seguimiento continuado de lo que se haga y también vigilaremos las expropiaciones para los afectados", finalizó el alcalde.