JULIA RUIZ VALENCIA
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Las fuertes discrepancias entre la dirección regional del PP y la provincial de Alicante no van a desaparecer de un plumazo, pero hay pasos que son necesarios dar para poder reconducir un conflicto tan enquistado. Y desde esa óptica debe verse la reunión que ayer mantuvieron en Alicante el presidente provincial, Joaquín Ripoll, y el nuevo secretario general del PPCV, Antonio Clemente. Ambas partes admitieron el buen tono de un encuentro que hace tan solo unos meses habría sido impensable, si bien el optimismo es moderado.
Según fuentes del PP consultadas por este diario, durante la cita Ripoll reclamó a la dirección regional igualdad de trato respecto a Valencia y Castelló y que se le tenga en cuenta en las decisiones que afectan al partido. El también presidente de la Diputación no oculta su malestar con los últimos cambios en la Ejecutiva por considerar que el partido en Alicante ha sido ninguneado. Incluso se expuso a la expulsión al discrepar abiertamente con Francisco Camps el mismo día en que éste había decretado la ley del silencio. Ayer, sin embargo, no era el día de los reproches, sino de tratar de tender puentes. Clemente, según la fuentes consultadas, se mostró conciliador y expresó su disposición a mejorar la coordinación y no marginar a nadie. Además, marcó distancias respecto a su antecesor en el cargo, Ricardo Costa, al indicar que su forma de trabajo es distinta. Fuentes del PP de Alicante admitieron que "al menos las formas han cambiado", aunque no creen que el presidente Camps esté dispuesto a aflojar la cuerda.
Por otro lado, el PP anuncio ayer que la alcaldesa Rita Barberá participará en la clausura de la intermunicipal que el PP celebra el fin de semana en Sevilla y donde se analizará el acuerdo de Rajoy contra la corrupción. Ripoll también participa.
Ricardo Costa podría perfectamente comerse las uvas sin haber recuperado su carné de militancia. Fuentes de Génova indicaron ayer a este diario que el Comité de Derechos y Garantías, que todavía tiene que reunirse para valorar todas las pruebas, incluida la declaración de Costa del pasado miércoles, no tiene ningún plazo para resolver el expediente. "Puede hacerlo dentro de un mes, de cinco o de ocho", explicó de forma gráfica una portavoz del PP nacional, ya que, dijo, se trata de un órgano interno del partido. Aunque en el PP valenciano se da prácticamente por hecho que Costa recuperará su militancia -Génova baraja una sanción mínima-, la resolución podría tardar. Algunas voces en el PP son partidarias de esperar a que se levante todo el secreto del sumario del caso Gürtel por si existen nuevos datos que salpiquen al ex número dos del PPCV. Y ello pese a que el PP ha separado su suspensión de militancia de este escándalo.