XAVIER MANZANET VILA-REAL
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El servicio de abastecimiento de agua de Vila-real recupera el primer depósito que tuvo la ciudad. La empresa Facsa, concesionaria del servicio, con una inversión de 600.000 euros, ha recuperado y remodelado el "Pou d'Amorós", que cuenta ahora con un depósito de 2.000 metros cúbicos de agua y otros 400 metros más que se añaden a la estructura elevada ya existente. De esta forma, Vila-real mejora su red de suministro de agua potable y suma el "Pou d'Amorós" a los otro tres pozos de agua potable existentes.
Las obras de remodelación del citado pozo, que data de 1902 y está próximo al estadio del Madrigal, fueron visitadas ayer por el alcalde, Juan José Rubert, y el concejal de Fomento, Ramón Tomás.
Ambos recibieron las explicaciones de los trabajos acometidos por parte del personal directivo de la empresa Facsa de quien depende toda la red para el tratamiento integral del ciclo del agua en Vila-real.
A la cantidad de agua suficiente que tiene la ciudad, hay que unir también la calidad de la misma, ya que el índice de nitratos no suele superar los 32 miligramos por litro, una cantidad muy inferior al máximo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que tiene cifrados, para el consumo humano, hasta 50 miligramos por litro.
Para el concejal Ramón Tomás con los cuatro pozos que tiene la ciudad están cubiertas , más que de sobra, las necesidades actuales de abastecimiento que plantea la población .
Dos millones de metros cúbicos
En varios momentos el alcalde Rubert ya comentó, también como presidente que es ahora del Consorcio de Aguas de La Plana, que fue el pasado mes de agosto cuando a la ciudad le llegaba la buena noticia de que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), a través del Consorcio, estaba acelerando los trámites para para que Vila-real pudiera tener 1,9 millones de metros cúbicos de agua potable al día durante 25 años. Un agua que inicialmente, apuntaron desde el consistorio, no se iba a consumir, pero que era conveniente contar con ella como reserva estratégica ante futuras necesidades.
Vila-real utiliza en torno a 9.000 metros cúbicos de agua al día y, por descontado, la cesión de agua por el consorcio viene a suponer agua de reserva para el futuro crecimiento de la ciudad mientras los actuales cuatro pozos, interconectados, pueden asegurar el servicio a toda la población ante cualquier imprevisto.