J. A. CASTELLÓ
Los defensores del bou embolat se mostraron ayer contrarios al informe del Consell Valencià de Cultura (CVC) que ha propuesto la supresión de este tipo de actividades festivas en los pueblos.
Juan Carlos Paricio, presidente de la Associació en Defensa del Bou al Carrer, dirigió ayer un mensaje directo al Consell Valencià: "Antes de tomar un decisión hay que informarse. En este caso creemos que han dejado de tener en cuenta valores fundamentales, como el respeto a la cultura y tradiciones de los pueblos".
Paricio no está de acuerdo con que el bou embolat suponga una tortura para el animal, y aseguró que este argumento esgrimido por el Consell "es evidente que no refleja la realidad".
El presidente de la asociación alegó que "no porque haya más festejos tiene necesariamente que producirse más accidentes. Esto no es así. Precisamente este año hemos tenido menos percances que en 2008".
Además, confió en que se produzca una próxima reunión de la Comisión Consultiva sobre eventos taurinos para que "se replantee" este dictamen. "Ahora tenemos una inquietud lógica por este tipo de noticias. De momento no vamos a dar ningún paso ni a movilizar a nadie, pero cuando llegue el momento, si lo que se hace sigue en esta línea, decidiríamos lo que vamos a hacer". Paricio recordó que en 131 de 137 municipios se celebran fiestas con algún tipo de acto de "bou al carrer".
Por su parte, José Luis Sales, miembro de la Asociación en Defensa de las Tradiciones de Toros en la Calle, reconoció que el toro "puede sufrir un poco, aunque en las plazas también sufren y de momento nadie se plantea nada". "Sufrir, sufrimos todos, yo mismo me levanto a las cuatro de la mañana cada día. En serio, es el trabajo del toro y está preparado para ello", alegó. Sales apeló a la profesionalidad de los ganaderos, que tienen "cinco, diez y hasta quince animales para bou embolat y saben cuidarlos". Según Sales, en una próxima reunión de la asociación, que probablemente se celebrará mañana sábado por la noche, se verá "cómo llevamos esto y los recursos pertinentes que tenemos que plantear para defensar algo nuestro".
"Esto es una tradición ancestral que se remonta a los tiempos de los bárbaros, cuando lanzaban toros con fuego para amedrentar al enemigo y que así creyeran que había más soldados contra ellos. Quiero decir que es algo más que un grupo de gente que suelta un toro por ahí. Es una forma de recuperar un patrimonio", aseguró.
Alcalde de Orpesa
Las voces críticas no llegan sólo desde los aficionados ya que alcaldes como el de Orpesa, Rafael Albert, dejaron claro ayer que, "aunque nosotros hacemos todos los actos en plaza, no entenderíamos unas fiestas patronales sin el bou al carrer".