NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El Ayuntamiento de Castelló anunció ayer que va a poner en marcha junto con la Conselleria de Medio Ambiente un Plan de Prevención y Control de la plaga de picudo rojo dos años después de que se detectara el primer foco en el Grau y cuando -según la Asociación de Jardineros Profesionales de Castelló- el insecto ha afectado ya a más de 800 palmeras en la capital de la Plana y cerca de 1.500 en la provincia.
La medida fue anunciada ayer por el alcalde, Alberto Fabra, durante una visita a los trabajos de tratamiento a través de insectos depredadores microscópicos - nematodos entomopatógenos- aplicados a las palmeras de la avenida Capuchinos, algunas de las cuales ya han fallecido.
Fabra se mostró optimista al asegurar que este nuevo método ha demostrado una eficacia del 97%, "por lo que de cada cien palmeras podrían morir solamente tres o cuatro; (...) Nuestra máxima preocupación es el mantenimiento de nuestro patrimonio natural y arbóreo. Por eso estamos logrando una gran eficacia en la búsqueda de los focos y en evitar la propagación de los insectos".
Esta percepción dista de coincidir con las estimaciones del sector de jardineros, que elevan el número de árboles dañados en la ciudad en 800 y advierte de que la plaga se extiende porque se ha actuado "tarde" y se sigue incumpliendo el protocolo de prevención de la Generalitat al no eliminar las palmeras infectadas. Los primeros tratamientos anunciados en público por el ayuntamiento comenzaron el pasado mes de septiembre en la Avenida Capuchinos. Hasta ese momento, el consistorio alegaba que las competencias son de la Conselleria de Agricultura y se había limitado a organizar una jornada informativa.
Tanto el Consell como el ayuntamiento han esgrimido la falta de recursos económicos para aplicar el protocolo de prevención de una plaga que sólo en la ciudad de Castelló ya ha provocado pérdidas de más de 9 millones de euros. El coste de cada palmera adulta supera los 12.000 euros y sólo la repoblación de los jardines públicos afectados ya supondría una inversión millonaria. La crítica de ASJAC también es compartida con los servicios de ingeniería agrícola municipales, que en su último informe advirtió que la falta de cuidados en las palmeras particulares aumenta la presión de la plaga sobre las palmeras aún vivas.
Además, y a pesar de las palabras del alcalde, los ingenieros del ayuntamiento subrayan que los tratamientos aplicados "no tienen un resultado efectivo totalmente" y que la cifra de árboles muertos se incrementará antes de final de año. La variedad Phoenix canariensis es la más vulnerable y el principal objetivo de este insecto volador de Egipto cuyo primer brote se detectó en el Parque Litoral de la playa del Grau en octubre de 2007.