N. P. SEGORBE
Hoy, día de la Inmaculada, Segorbe se ha convertido desde muy temprano en un hervidero de gentes que abarrotan las calles de la capital en el acto que ineludiblemente marca el inicio de las Navidades en Segorbe y, por su repercusión, en toda la comarca.
Varios centenares de puestos han solicitado su licencia para vender sus productos en el día de hoy. Una feria la de este año que se ha alargado y coincidiendo con el puente ya son muchos los segorbinos y visitantes que vienen recorriendo las atracciones que se ubican desde hace días en la zona de expansión de la capital.
El día de la Purísima se ha convertido desde hace 150 años en lugar de encuentro entre las gentes del Alto Palancia que bajan a la capital en el "Día de la Feria" para "feriarse" el primer regalo de las Navidades.
Del siglo XVIII
Documentada por vez primera en el siglo XVIII, en esos tiempos, en que las distancias se medían por días de viaje, las ferias en los pueblos eran necesarias para su desarrollo tanto económico como social.
Día de "estrenas", haga frío, llueva o nieve los segorbinos y palantinos en general se dan cita hoy en su capital para para comprar, pasear y sobre todo "ver y que te vean". En sus inicios, la feria se centraba principalmente en puestos de utensilios, alpargatas de esparto, cerámicas, aparejos de caballerías, bastones, alhajas, así como productos alimenticios, como turrones, peladillas, mazapanes, frutos secos o dátiles.
Algunos de los puestos que todavía hoy instalan sus "paraetas" o puestos en las calles segorbinas -que en esta ocasión ha cambiado de itinerario y la Glorieta ha dejado de ser el epicentro ferial-, son descendientes de los primeros comerciantes que llegaron a mediados del siglo XVIII a las primeras ferias de la localidad.
Actualmente, la feria segorbina, sigue reuniendo a gentes de toda la comarca, pero su carácter agrícola y de abastecimiento ha cambiado y mucho. En la actualidad abundan paradas de productos textiles, juguetes, complementos, bisutería, frutos secos, turrones, libros, o bolsos.
Qué decir tiene que la feria segorbina no sería tal sin la cantidad de atracciones que están distribuidas enfrente del IES Cueva Santa y calles adyacentes; caballitos, norias, el canguro, el tren de la bruja y una ingente cantidad de tómbolas que con su incesante reclamo van componiendo la banda sonora del día de hoy en el que nadie, ni chicos ni grandes, se puede quedar en casa.