Ya no sólo la Guardia Civil afirma que el alijo del Grau fue puntual. También lo subrayan los pescadores y vecinos del distrito marítimo de Castelló. Ningún grauero da crédito al acto delictivo cometido por el patrón y ocho marineros de "El Bergantí". Nadie se explica cómo nueve marineros del Grau de toda la vida pudieron caer en una red de narcotráfico. "Un fallo" que les ha costado muy caro.
"No aguantaba ni el humo de los porros",afirma un vecino refiriéndose a uno de los detenidos en la operación. Fuentes del sector pesquero de Castelló aseguran que previamente a la acción policial no habían tenido noticias de ningún movimiento extraño en el puerto.
El máximo responsable de la organización arrestada fue detenido en Valencia, junto a otras dos personas en un velero en aguas de Denia, también considerados cabecillas en la operación y que procedían de Baleares. Fue en las Islas donde la unidad especial de la Guardia Civil antidroga detectó este tráfico ilegal.
Los seis armadores del barco, que fue construido hace apenas tres años, también subrayan que desconocían la labor oculta de su barco.