SERGI PITARCH CASTELLÓ
El aeródromo del Grau se resiste a morir pese a la desidia del Ayuntamiento de Castelló. La indefinición sobre su futuro, la falta de ayudas y la sombra de la Ciudad de las Lenguas planean sobre la base castellonense y frenan la aparición de la iniciativa privada y la llegada de turistas. Pero, pese a estos impedimentos, la actividad no cesa en la base castellonense. Un ejemplo ha sido este fin de semana. Decenas de personas han acudido a un seminario de paracaidismo organizado por el club de paracaidismo SkyTime y con la colaboración del Ejército del Aire. Allí se han dado cita amantes de este deporte de riesgo de toda Europa. "En estos momentos Castelló es la única base de todo el continente que puede realizar este tipo de actividades, ya que su climatología permite saltar durante todo el año", explica Ivan Cueto, instructor de paracaidismo y promotor de la iniciativa.
Y es que, según defienden expertos como Juan Díaz de Antoñana, instructor en el aeródromo de Jaca, la climatología y el emplazamientos del Grau "son incomparables". En la actualidad saltar a más de 5.000 pies de altura en los cielos de Castelló supone a los paracaidistas someterse a temperaturas de 4ºC. En cambio, en Toledo, Madrid o el Norte de España pueden alcanzar los -30ªC, unas temperaturas insoportables para la práctica deportiva .
"Las instalaciones son el punto débil del aeródromo, ya que impide albergar gran cantidad de visitantes. Incluso el Ejército ha renunciado a realizar actividades por la inseguridad, donde hace unos años los vándalos llegaron a hacer grafitis a aviones militares", denuncian los usuarios del aeroclub.
Los expertos ven muchas deficiencias en el aeródromo, desde el mal estado de la pista, hasta los pocos hangares disponibles. "Una inversión en remodelar y dar valor a las instalaciones pondría al Grau en condiciones de albergar un campeonato de España de paracaidismo o incluso, el Air Race de Red Bull de aeromodelismo, algo que atraería miles de turistas y millones de euros de beneficio para la ciudad de Castelló", afirma Ivan. De momento, el pasado fin de semana aficionados y militares disfrutaron como nadie del cielo del Grau. ¿Hasta cuándo?
Según el informe que publicó Levante de Castelló realizado sobre el impacto económico que tiene el Centre de Paracaigudisme Costa Brava, ubicado en el aeródromo de Empuriabrava en Girona, de similares características al del Grau, el aeródromo de Castelló podría generar un impacto sobre la ciudad de 5.130.800 euros anuales si se realizara una pequeña inversión para acondicionarlo, en estos momentos en un estado obsoleto. Según el estudio, las actividades que en Girona se realizan atraen anualmente a unos 12.000 turistas, que se dejan cada año 2,2 millones en las instalaciones y otros tres en el entorno de la base aérea. Pero este "impacto económico" no sería el único, ya que el estudio no contempla otras actividades como aeromodelismo o vuelos privados. s. pitarchcastelló