RAMÓN PARDO CASTELLÓ
El respaldo de las administraciones autonómica y provincial al Museu de la Valltorta de Tírig como uno de los ejes del Convention Bureau de Interior de la provincia de Castelló choca con la ralentización, casi rayana en el olvido, del proyectado parque cultural Valltorta-Gasulla, destinado a dinamizar la economía de la zona entorno a uno de sus activos más emblemáticos: el arte rupestre, declarado por la Unesco como patrimonio de la humanidad. Fue el actual presidente de la Generalitat, Francisco Camps, quien anunció este proyecto en 1998 -cuando era conseller de Cultura- con el objetivo de dinamizar la economía de ocho municipios.
La intención de la conselleria de crear el parque, dotándolo de una junta rectora y presupuesto, se ha quedado en eso, a falta de la ley de parques culturales, que, de acuerdo a lo prometido por el Consell de Zaplana en 1998, ya debería estar en marcha. Era una iniciativa que buscaba incentivar el tejido socioeconómico de los municipios con bienes declarados patrimonio de la humanidad.
No fue hasta 2006 en que el Consell de Francisco Camps, tras pasar varios consejeros de Cultura, entre ellos él, envió a los consistorios un borrador de ley. Desde entonces están a la espera de conocer si se han atendido las alegaciones y de cuándo se harán realidad los parques culturales, en el caso de Castelló los de Morella la Vella y Valltorta-Gasulla.
Sólo dos reuniones con alcaldes
En este tiempo tan sólo ha habido dos convocatorias de reunión para los alcaldes de Benassal, Ares, Morella, Tírig, Vilar de Canes, Catí, Albocàsser y les Coves de Vinromà. La primera en 1999 con Carmen Pérez como directora general de Patrimonio, que se llevó a cabo, y otra fallida tras desconvocarla la directora general, Carmen Nácher.
Hace apenas un año, el diputado autonómico del Bloc, Josep Maria Pañella, se interesaba por la situación de la ley de parques culturales, encontrándose con la respuesta de la consellera Trinidad Miró, de que "faltaba por integrar en la memoria económica de la ley, la estimación de los gastos de personal para los parques".
El anuncio realizado por la Conselleria de Turismo y la Diputación de Castelló de que Tírig y su museo del rupestre serán referentes del Convention ha generado malestar en municipios de la zona que se enteraron, es el caso de les Coves de Vinromà, por los medios de comunicación. El acto de Tírig, cuyo consistorio es impulsor de la idea y que "va por libre", apunta el alcalde de les Coves, Jacobo Salvador, es uno más de los realizados por el citado consistorio que "en los últimos años se ha mantenido al margen de los otros 7 municipios que conforman el parque", afirma Salvador, quien lamenta el escaso interés de la Generalitat por impulsar el parque.
El primer edil covarxí recuerda que Tírig, que acoge el centro de interpretación del rupestre levantino, no se ha sumado al intento de Vilar de Canes, Benassal, Albocàsser y les Coves de relanzar el parque para "beneficiarnos de las ayudas oficiales y llegada de visitantes. A pesar de que el compromiso de la Conselleria de Cultura se remonta a hace más de una década, coincidiendo con la distinción de la Unesco a las pinturas rupestres.
Mientras, los municipios que tienen abrigos con vestigios del arte rupestre levantino se ven impelidos a promocionar por su cuenta este patrimonio, ofertando visitas y recorridos alternativos por el entorno del barranco de la Valltorta, pese "a lo anunciado por la conselleria e incluido en los trípticos distribuidos en el museo sobre el parque cultural", uno de los tres creados en la Comunitat Valenciana.