La creación del parque cultural Valltorta-Gasulla tiene un doble objetivo: conservar el patrimonio y promover un desarrollo sostenible de la zona. Incluye parcialmente ocho términos municipales y tiene una extensión aproximada de 23.000 hectáreas.
Las pinturas rupestres han sido el elemento fundamental para delimitarlo, pero también se han considerado otros elementos que enriquecen el paisaje: numerosos e importantes yacimientos arqueológicos que van desde el paleolítico superior hasta la época medieval, una riquísima arquitectura rural relacionada con la sociedad agrícola y ganadera tradicional representada en las construcciones de piedra seca, el importante patrimonio histórico de los pueblos y microreservas de flora importantes como el Barranc dels Horts. Todos ellos, elementos riquísimos, de una enorme importancia cultural y natural que se deben conservar.
En definitiva, el parque promueve un espacio vivo, dinámico, integrador... impulsando el uso público y sostenible de los recursos naturales y culturales existentes, integrados es un paisaje que, con toda su fragilidad, es un auténtico patrimonio de la humanidad a preservar.
Cabe señalar que la Valltorta es un referente mundial del arte prehistórico desde que se descubrió en 1917.