NACHO MARTÍN CASTELLÓ
La Dirección Territorial de la Conselleria de Cultura ordenó en 2008 a la Conselleria de Infraestructuras que antes de ejecutar el proyecto del trolebús en el parque Ribalta (protegido como Bien de Interés Cultural) debía cumplir con la exigencia de acometer catas arqueológicas en la Plaza de la Independencia -La Farola- y en la intersección entre la calle Zaragoza y las rondas Mijares y Magdalena.
Así consta en una resolución del director territorial, Francisco Medina, que obra en expediente de la Generalitat Valenciana y que hasta ahora había sido silenciada por el Partido Popular, que comenzó las obras en abril de 2009 sin cumplir con las excavaciones requeridas y sin aprobar el Plan Especial de Protección que también exigía la Conselleria de Cultura.
La resolución de Medina corrobora el condicionante de la autorización que emitió Cultura en abril de 2008 y despeja cualquier posible duda sobre la obligación de desarrollar -antes de comenzar cualquier obra en el parque- excavaciones arqueológicas en la Plaza de la Independencia. El objetivo de este requisito es la búsqueda y conservación de los restos del Fuerte de la Libertad, la muralla de las Guerras Carlistas y el refugio de la Guerra Civil.
Los responsables de la Conselleria de Infraestructuras alegaban que las catas en La Farola no eran necesarias, pero la orden de la Dirección Territorial de Cultura es taxativa. "Para informar favorablemente el proyecto arqueológico que se presente, éste deberá abarcar no solo el parque Ribalta, sino también la Plaza de la Independencia y la intersección entre las calles Zaragoza y Rondas".
Además, Cultura exige que se inicien un mínimo de 25 sondeos arqueológicos y subraya la obligación de excavar en su totalidad cualquier resto arqueológico o arquitectónico de interés. "Será imprescindible que se lleve a cabo un proyecto de sondeos arqueológicos que abarque la superficie antes citada. Deberán abrirse, al menos, 25 sondeos de 25 metros cuadrados mínimo. Si como resultado de los sondeos aparecieran restos arquitectónicos o arqueológicos de interés, deberán excavarse en su totalidad. En cualquier caso y con independencia del resultado de los sondeos, todo movimiento de tierra debería estar sujeto a un seguimiento arqueológico a tiempo total". La obra del trolebús en el parque Ribalta permanece paralizada desde el pasado mes de junio debido a un "modificado de obra".