El ayuntamiento incumple desde 1985 la Ley del Patrimonio Histórico Español al demorar la aprobación del Plan Especial de Protección del Parque Ribalta, documento exigido a todos aquellos municipios que alberguen un enclave protegido como Bien de Interés Cultural. No lo aprobó durante seis años la corporación liderada por el PSPV y tampoco lo ha hecho en 18 años consecutivos de gobierno el PP, que ahora pretende atravesar el paseo central del parque con la plataforma de un transporte masivo como el bus guiado a pesar de la advertencia de cinco dictámenes desfavorables de organismos consultivos del Consell (Consell Valencià de Cultura, Academia de Bellas Artes de San Carlos, Universitat de València, Universitat Politécnica y Jaume I de Castelló). Por lo pronto, el gobierno local y la Generalitat bloquean desde 2005 el Plan Especial de Ribalta, que ya ha superado la exposición pública y que prohíbe cualquier tipo de actuación que no sea de estricta conservación o de mejora.