J. DOMINGO VILAFRANCA
La información oficial en las situaciones de nevada brilla por su ausencia. Si se consulta la página de la DGT la información aparece con varias horas de retraso. La Generalitat Valenciana no dispone de ningún canal abierto en internet para conocer a tiempo real cuál es la situación real de las carreteras del interior castellonense. El único método para conocer la nieve que hay a tiempo real es la webcam que ha instalado el Ayuntamiento de Vilafranca en la Avenida del Llosar. De hecho, desde el Centro de Coordinación de Emergencias se ha felicitado al Ayuntamiento de Vilafranca por esta iniciativa. Otro método son las cámaras web de la Conselleria de Turismo en Morella o Forcall, pero no siempre están en funcionamiento. Poco se sabe de la cámara experimental que instaló la Conselleria de Infraestructuras a dos kilómetros del Coll d'Ares.
Así pues la información llega desde las Brigadas Rurales de Emergencia o los conductores de quitanieve hasta el Centro de Coordinación de Emergencias o bien desde las quitanieves del Ministerio de Fomento. Desde estos emisores hasta los receptores finales que son los automovilistas el canal de comunicación es peor que el estado de la carretera de Castell de Cabres ayer. De ahí que de lo que se dice por parte de las autoridades sobre el estado de las carreteras a lo que hay sobre el asfalto dista un mundo.
Ayer, según el testimonio de los vecinos, como en días anteriores, acceder desde Castell de Cabres a Herbers desde el Puerto de Torremiró era harto imposible. Se podía transitar, pero, con dificultades, desde la Pobla de Benifassà hasta Fredes, Boixar y Coratxar, pero acceder hasta Castell de Cabres fue imposible durante toda la jornada. "Estamos aquí 20 personas con un bebé de 10 meses y no viene nadie a abrir la carretera desde el pasado domingo".
Ayer, los equipos de las máquinas quitanieve se centraron en echar sal a la carretera para evitar la formación de placas de hielo. Según el testimonio de los vecinos, la carretera de Vilafranca a Mosqueruela presentaba numerosas dificultades, al igual que el vial entre la Iglesuela del Cid, Portell y Cinctorres. Las conexiones entre la provincia de Castelló y Teruel a través de carreteras secundarias presentaban numerosas dificultades.
En Barracas la temperatura mínima fue de 7 grados bajo cero. Mientras, en Vilafranca y en Morella el mercurio bajó hasta los 5,5 grados. Las temperaturas máximas superaron por poco los cero grados. Mientras, en el interior de los pueblos muchos vecinos se quejaron de la limpieza de las calles y de la falta de sal para evitar la formación de placas de hielo. En pueblos de la Tinença, els Ports o l'Alcalatén se registraron numerosas caídas y atenciones en los centros sanitarios, como consecuencia de los resbalones por el hielo. La persistencia de la nieve en el paisaje afecta a la ganadería. Los ganados extensivos apenas salen a pastar y los ganaderos recurren a las reservas de paja.