EFE CASTELLÓ
Thays Isasi, presa en el penal femenino peruano de Chorrillos junto a otras 54 compatriotas, tiene 19 años y es de Castelló. Dejó en España a un bebé de dos meses tras una pelea familiar y se embarcó el pasado mes de agosto en un vuelo de no retorno: "Una colombiana me dijo si quería hacer un viaje, que todo estaba pagado y controlado, la policía también".
El señuelo de Thays fueron 7.000 euros por pasar 1,27 kilos de pasta básica en su mochila. El precio que terminará pagando es de 6 años y 8 meses de cárcel, que con trabajo carcelario y buena conducta se convertirán en libertad condicional en 2011.
El relato de Thays se repite en todos los casos: las redes del narcotráfico captan a personas en las colas del desempleo, o entre los "sin techo", les ofrecen entre seis y diez mil euros y les aseguran que sacar la droga de Perú es como coser y cantar, porque todos -funcionarios de aduanas, policías, etcétera- "están comprados", según explican en el penal peruano.
Sin embargo, esto no es cierto: a decir de los presos, los policías del aeropuerto reciben el "soplo" de que tal o cual persona pasará con un alijo de droga, y esa persona es "sacrificada" para que otros viajeros del mismo vuelo logren pasar sin problemas su mercancía. Sólo así se explica que muchos de estos españoles sean capturados justo al traspasar la puerta del aeropuerto.
De esa opinión es el delegado de los presos en El Callao, un español que prefiere no dar su nombre y que reconoce que la ayuda que la Embajada presta a los internos -80 euros a cada uno para costearse medicinas y alimentos- convierte a los presos españoles "en euros andantes, que es como nos ven".
"Uno se rompe un hueso y tiene que pagar los clavos y las radiografías, hasta la gasolina de la ambulancia... Aquí se paga por todo, por dormir en un colchón y hasta por ir al servicio", recuerda.
Lo más dramático es que, al crecer exponencialmente el número de presos y contar el Consulado con un presupuesto limitado, la cifra de ayuda ha tenido que bajar de 120 a 80 euros mensuales.