JOSEP DOMINGO VILAFRANCA
La información oficial en las situaciones de nevada brilla por su ausencia. Si se consulta la página de la Dirección General de Tráfico (DGT) la información aparece con varias horas de retraso. La Generalitat Valenciana, por su parte, no dispone de ningún canal abierto en internet para conocer a tiempo real cuál es la situación real de las carreteras del interior castellonense. El único método para conocer la nieve que hay a tiempo real es la web que han instalado ayuntamientos como el de Vilafranca en la Avenida del Llosar. De hecho, desde el Centro de Coordinación de Emergencias se ha felicitado al Ayuntamiento de Vilafranca. Otro método son las cámaras de la conselleria de Turismo, como las de Morella o Forcall, pero no siempre están operativas. De hecho, poco se sabe de la cámara experimental que instaló la conselleria de Infraestructuras a dos kilómetros del Coll d'Ares.
Así pues, la información llega desde las Brigadas Rurales de Emergencia o los conductores de quitanieve hasta el Centro de Coordinación de Emergencias o bien desde las quitanieves del Ministerio e Fomento. Desde estos emisores hasta los receptores finales, que son los automovilistas, el canal de comunicación es peor que el estado de la carretera de Castell de Cabres ayer. De ahí que de lo que se dice por parte de las autoridades sobre el estado de las vías a lo que hay sobre el asfalto dista un mundo.
Veinte adultos y un bebé
Según el testimonio de los vecinos, como en días anteriores, acceder ayer desde Castell de Cabres a Herbers desde el Puerto de Torremiró era harto imposible. Se podía transitar, pero con dificultades, desde la Pobla de Benifassà hasta Fredes, Boixar y Coratxar, pero acceder hasta Castell de Cabres fue imposible durante toda la jornada. "Estamos aquí 20 personas con un bebé de 10 meses y no viene nadie a abrir la carretera desde el pasado domingo". Las máquinas quitanieve se centraron ayer en echar sal a la carretera para evitar la formación de placas de hielo. Según el testimonio de los vecinos la carretera de Vilafranca a Mosqueruela presentaba numerosas dificultades, al igual que el vial entre la Iglesuela del Cid, Portell y Cinctorres. Las conexiones entre la provincia de Castelló y Teruel a través de carreteras secundarias presentaban numerosas dificultades.