Los pescadores hacen broma, pero la situación del sector es tan complicada que muchos se comparan con "el lince ibérico", una especie en extinción. Y es que la pesca está buscando fórmulas para ser respetada en Europa, actualmente el campo de batalla donde se libra su destino. Para ello se está trabajando en el Libro Verde, que será el manual central de la reforma de la Política Pesquera Común de 2013.
Según explicó el secretario general de la Federación Nacional de Cofradías, José Manuel Gil, que ha sido uno de los autores de este manual, la gestión del Mediterráneo ha sido un ejemplo para la Unión Europea. "La pesca en el Mediterráneo no sale prácticamente nombrada porque es la mejor gestionada y sostenible de las que hay", comenta Gil.
Por otra parte, el Libro Verde demanda un mayor protagonismo y responsabilidad del sector pesquero en la aplicación de las políticas pesqueras de la UE. El texto también defiende un aumento del sistema de control de pesca, aplicado a la producción comunitaria pero también a la importación, que está poniendo en serio peligro al sector autóctono.
Además, exigen el mantenimiento de la estabilidad relativa, ya que ha servido de mecanismo para distribuir las posibilidades de pesca entre los Estados Miembros. Aun así, ha generado el intercambio de cuotas entre países, algo muy complejo.