A. R. SANFELIU BASSE (GAMBIA)
Son miles los ciudadanos de Gambia, Sudán, Senegal, Nigeria, Libia, Nigeria o Sudafrica que residen en nuestro país sin abandonar sus costumbres africanas y entre ellas, la ablación.
Mama Samateh es gambiana y mediadora social en Cataluña. Es la representante de la ONG Amam, que junto a Gamcotrap lideran estos movimientos de concienciación con el apoyo de Unicef, Save the Children o el Comité interafricano. Mama recuerda que las familias gambianas residentes en España han llegado a practicar la ablación en casas, sin higiene ni conocimientos. Cuando las leyes españolas lo detectaron y persiguieron, los seguidores de esta tradición optaron por viajar a Gambia con las niñas, practicarles allí la ablación y luego regresar.
Afortunadamente esa artimaña ha sido también descubierta y en muchas comunidades autónomas, cuando una familia de un país donde se practica la ablación viaja con sus hijas allí, se les exige una revisión médica de las pequeñas antes de partir y al volver. Si la niña hubiese sufrido daños, los padres perderían la patria potestad.
Castelló no quiere desinhibirse de esta acción en defensa de los derechos de las mujeres y las niñas. El alcalde de la capital de la plana, Alberto Fabra, remitió hace varios meses una carta al alcalde de Salikene hablándole de la necesidad de abolir esta práctica. El 5 de diciembre, mediante otra carta a modo de declaración pública, la ciudad de Castelló reconocía el valor de Gamcotrap y su éxito en la lucha contra la ablación.
La carta fue entregada a Morisanda Kuyateh, primera mujer gambiana que accedió al cargo de ministra en su país y que fue la responsable de dirigir ceremonia del abandono de las cuchillas el pasado 5 de diciembre. "No temáis ?-decía Kuyateh a las circuncidadoras- la brujería no va a castigar a las niñas porque vuestra decisión es la correcta. No les hagamos sufrir más dolor, no es necesario, nada malo les va a pasar".