JORDI RUIZ CASTELLÓ
Las siglas CDS evocan la figura de Adolfo Suárez y retrotraen a los intensos años de la transición española. Casi tres décadas después, parece imposible la existencia de un partido que dispute el centro político al PP y al PSOE. Y, sin embargo, no hace tanto, el Centro Democrático y Social tuteaba a los dos partidos hegemónicos en la provincia de Castelló. Ahora, un grupo de personas, sin vínculos con los históricos del CDS, se ha embarcado en la aventura de refundar el partido.
Corría el año 1.982 cuando Suárez y algunos disidentes de la UCD fundaron el CDS, con el que concurrieron a las generales de ese año. En Castelló, un puñado de jóvenes políticos, encabezados por Pedro Gozalbo, conformaron la agrupación provincial y obtuvieron 19.000 votos aunque no consiguieron ningún escaño.
El despegue llegó en1.986. Las generales de aquel año situaron a la formación de Suárez como la tercera fuerza política más votada en España. Un año después, el CDS consiguió tres diputados autonómicos por Castelló (Pedro Gozalbo, Vicente Bueso y Carlos Laguna). En las municipales, lograron representación en cerca de 40 municipios; en el caso de la capital de la Plana, la lista encabezada por Hipólito Beltrán obtuvo cinco concejales. También se consiguió un escaño en la diputación provincial, que ocupó Fernando Guido del Toboso.
A partir de ese momento, empezó el declive del CDS. Pedro Gozalbo cedió la presidencia a Alejandro Font de Mora (hoy conseller de Educación y destacado miembro del PP), que se presentó como candidato a la Generalitat en las autonómicas de 1991 y no consiguió entrar en las Corts Valencianes. Tras la debacle electoral, Font de Mora adelantó en Castelló lo que ocurriría años más tarde en en ámbito nacional: la integración del CDS en el PP.
El Centro Democrático y Social pretende ahora resurgir de sus cenizas. Este año nombró presidente nacional a Francisco Cabrera. En Castelló, ha tomado recientemente las riendas Cándido Amurgo, un empresario de la hostelería de 49 años sin pasado político que aspira a reflotar el partido.
Según dice, se echó al ruedo político por su amistad con el líder nacional. "Nuestra propuesta de rehacer el partido ha sido muy bien recibida. Tenemos ya cerca de 150 afiliados en la provincia, vamos a abrir sedes y queremos presentar listas electorales en los principales municipios de Castelló en las municipales de 2011", explica.
Amurgo se desmarca de los dos partidos mayoritarios. "No tenemos nada que ver ni con el PP ni con el PSOE. Somos un partido de centro liberal que considera que las cosas se podrían hacer mejor". Cándido Amurgo no reprocha nada a la clase dirigente castellonense. "Carlos Fabra me parece un buen político, yo no soy nadie para cuestionarle. Respecto a sus asuntos judiciales, no se ha demostrado nada y hay que respetar la presunción de inocencia", comenta.
El presidente del CDS castellonense admite no conocer a ninguno de los fundadores del partido de la provincia. "Me han hablado de ellos y me gustaría conocerlos", señala. Pedro Gozalbo le da su bendición: "Aplaudiría cualquier refundación del partido que, desde una óptica socialdemócrata y progresista, intente situarse en medio del actual bipartidismo".
Por cierto, que el presidente nacional de las Juventudes del CDS, David García, es de Castelló.