SERGI PITARCH CASTELLÓ
Que por falta de oferta e intención no sea. El comercio de Castelló está echando el resto en el 2009, el año II de la crisis, para conseguir limitar los efectos de la situación económica y conseguir, al menos, tener unas Navidades como las del pasado ejercicio. Ayer, y ya van tres domingos en lo que va de mes, las grandes superficies, Centre Ciutat, y todo aquello relacionado con el comercio de la capital de la Plana abrieron ayer sus puertas para ofrecer al cliente sus mejores servicios.
"Vengo a hacer mis últimas compras antes de Nochebuena. Este es mi último día de fiesta antes de Navidad y necesitaba adquirir los regalos de los niños", explicaba Mario, de 38 años y padre de dos niños pequeños. Por su parte, María, de 63, realizaba sus últimas compras en el supermercado del único gran almacén de Castelló. "Tengo a toda la familia a comer el jueves y debo tenerlo todo a punto. No me gusta improvisar", manifestó esta mujer, quien adquiría vino y embutidos, ya que como explicó, "el pescado y el marisco los compraré fresco entre el miércoles y el jueves".
Los dos centros comerciales de la capital de La Plana rebosaban ayer de gente. Lo más demandado, los regalos relacionados con la informática y los juguetes. Muchos artículos han llegado incluso a agotarse. Los comercios del Centre Ciutat no fueron menos. El soleado día que salió ayer llenó las calles del centro de familias, parejas y personas de todo tipo, todos, esta vez sí, con ganas de comprar. "Ha habido unos días en que la gente se dedicaba más a mirar. Hoy parece que ya se han animado a comprar", manifestaba un dependiente. Y es que este año, Centre Ciutat ha realizado la mayor inversión de su historia para atraer a los clientes. En total, 27.000 euros en campañas de publicidad y marketing para que los castellonenses conozcan sus 800 tiendas en una distancia inferior a 20 minutos andando.
Manolo, de una tienda de moda de la calle Alloza, tampoco dudaba en recordar que "por mucho ambiente que parezca, en realidad no hay tanto movimiento. La crisis se está notando mucho". Ayer, el frío no frenó a nadie en su afán por tener unas Navidades diferentes. Aunque primará la austeridad, la situación es difícil, el que más o el que menos se permitirá algún lujo, ni que sea gastronómico.