JORDI RUIZ CASTELLÓ
El espíritu de la navidad esquivó la diputación y Francesc Colomer y Carlos Fabra protagonizaron ayer su enésima bronca, con amenaza de querella incluida. En esta ocasión, el detonante fue la batería de preguntas de Colomer sobre el nuevo código ético promulgado por la dirección nacional del PP y que, a su entender, no cumple Fabra.
El turno de ruegos y preguntas fue de nuevo el campo de batalla dialectal entre el presidente provincial y el portavoz socialista. "El código ético del PP habla de velar por el interés general ¿Es compatible este precepto con su posible fraude fiscal? Porque lo que dice Hacienda implica un atentado contra los ingresos del Estado", proclamó el líder del PSOE, aludiendo así a la denuncia de la Agencia Tributaria contra el mandatario provincial y su imputación por un posible delito fiscal.
Colomer insistió: "¿El principio de transparencia es compatible con la colocación de gente sin mérito?". Y añadió: "¿La separación de lo público y lo privado la cumplió en sus gestiones por las licencias de de los productos sanitarios?". En este punto, Fabra advirtió que no iba tolerar preguntas "impertinentes". Lejos de amedrentarse, el portavoz del PSOE se refirió al apartado del código ético del PP que limita los regalos a cargos públicos y prohíbe aquéllos que no se ajusten a los usos y costumbres sociales, una regulación que pretende prevenir un nuevo "caso Gürtel". "¿Son usos y costumbres sociales en Castelló recibir ingresos millonarios por la cara sin explicar quién era mano generosa y por qué?, proclamó Colomer. Y Fabra le amenazó con acudir a los tribunales: "Si cabe alguna acción penal contra usted, la utilizaré".
Publicar el patrimonio
Colomer también planteó el ruego de que la diputación impulse la publicación del patrimonio y bienes de sus miembros, como se ha hecho en otras instituciones.
Por otra parte, el PP rechazó en el transcurso del pleno dos mociones del grupo socialista sobre el desarrollo del acuerdo con la FVMP respecto a la Ley de Régimen Local Valenciana y al Fondo Valenciano de Cooperación Municipal, y sobre el programa Escuela 2.0., así como otra del Bloc que versaba sobre el recorte de los presupuestos a la Federación de Sociedades Musicales.