R. L. CASTELLÓ
El presidente del Castellón, José Laparra, justificó el paulatino descenso de aficionados en el estadio Castalia a que "antes, cuando no había tornos, se colocaban".
El dirigente albinegro se enzarzó con el socio número 42, José Luis del Río, en la recta final de la junta de accionistas. Tras la intervención de éste, acusando al consejo de falta de sensibilidad y nulo acierto con la planificación deportiva, Laparra literalmente explotó.
"Asumo que hemos podido cometer errores, pero ese sentimiento que me reclama, la afición lo podía trasladar acudiendo más al estadio. Si se han ido 5.000 seguidores de Castalia respecto a la primera temporada, cuando iban 9.000, es por que antes se colocaban, cuando todavía no había tornos. Esa es la verdad. Desde que están los tornos la asistencia es la que es", sentenció.
Posteriormente, Laparra trató de suavizar su discurso y reconoció que "es posible que hayamos echado a la gente de Castalia porque hemos cometido errores. Personalmente sólo he venido al Castellón por ilusión, no por dinero".