J. RUIZ CASTELLÓ
Tras constatar que la diputación sufriría una importante rebaja de los ingresos procedentes del Estado, el presidente Carlos Fabra anunció un plan de austeridad que afectaría a los altos cargos y a los asesores.
El presupuesto de 2010 refleja que los efectos de esta medida de contención del gasto son muy discretos, ya que las cifras son similares a las de años anteriores. Para los sueldos de los altos cargos, que son los miembros del actual equipo de gobierno, hay consignados 1,3 millones de euros. Para cargos de confianza, se han presupuestado 1.224.416 euros. En 2009, se habilitaron 1.236.195 euros, con lo que el recorte ha sido de menos de 12.000 euros.
Hay que recordar que la nómina de funcionarios eventuales supera la treintena, la inmensa mayoría nombrados por el PP. De hecho, muchos de estos asesores, tienen vínculos con el Partido Popular: hay ex cargos públicos, políticos en activo e incluso familiares de miembros de la formación conservadora. Carlos Fabra dijo que prescindiría de un cargo de confianza de Presidencia y que recortaría uno al PSOE.
El capítulo global de gastos de personal, que incluye a todos los funcionarios de la diputación, se incrementa en 1,7 millones de euros respecto a 2009 y se sitúa en 30,7 millones. Este apartado devora el 20% de los recursos económicos de los que dispone anualmente la institución provincial.