JORDI RUIZ CASTELLÓ
La diputación recortará el año que viene un 31% las inversiones respecto a 2009 pese a que la deuda se disparará hasta los 113,7 millones de euros. El equipo de gobierno provincial ha elaborado las cuentas más bajas de la legislatura y lastra la capacidad de maniobra de futuras corporaciones por el elevado nivel de endeudamiento, que se sitúa al límite de lo permitido.
El presupuesto de 2010 asciende a 151 millones de euros, 19 millones menos que el de este año. Especialmente significativo es el recorte en el capítulo de inversiones en municipios: se han habilitado 23,3 millones frente a los 33,9 de este año. También descienden las transferencias de capital a los ayuntamientos: hay 23 millones frente a los 27 de 2009.
El descenso de las aportaciones del Estado ha maniatado a la diputación, que ha recurrido a los bancos para cuadrar las cuentas del año que viene. Ha solicitado un préstamo de 28,7 millones de euros -seis millones más que este año- y, en cambio, sólo devolverá diez millones a los bancos.
El resultado de pedir más dinero del que se devuelve es que la deuda se dispara: de 95 millones de 2009 se pasará el año que viene a 113,7 millones. Esta cifra equivale al 75% del global del presupuesto. Desde que Fabra gobierna el nivel de endeudamiento se ha incrementado de forma considerable, siempre rozando el límite de lo permitido por la ley de estabilidad presupuestaria. En lo que llevamos de legislatura ha triplicado la cuantía del préstamo anual a través del cual se costean las inversiones: en 2008 solicitó 12 millones; en 2009, 22,7 millones; y en 2010 la cifra se situará en 28,7 millones.
La inmobiliaria de Fabra
Una de las novedades de los presupuestos del año que viene es la inclusión de la sociedad Vicasdi, impulsada por Carlos Fabra para promover la construcción de viviendas y el desarrollo de suelo industrial. La empresa prevé invertir 687.000 euros en 2010, que se sacarán de un préstamo. Los gastos de personal ascienden a 97.500 euros, con los que se pagarán el sueldo del director de la sociedad. La creación de Vicasdi coincide con un momento de crisis en el sector de la construcción, en que la oferta de viviendas supera con creces la demanda ciudadana.