Rodríguez Zapatero aseguró que la retirada de crucifijos "no está en la agenda del Gobierno en este momento" y añadió que no lo estará hasta que la futura Ley de Libertad Religiosa contemple esa posibilidad. Y, si se hace, será "siempre buscando el consenso", añadió. En la misma línea, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, aseguró: "Estudiaremos esta sentencia, veremos también qué precedentes tiene la doctrina del propio tribunal, la valoraremos con la jurisprudencia de nuestros propios tribunales y, en su caso, si la tenemos que incorporar al proyecto de ley de libertad religiosa, buscaremos siempre el máximo consenso posible en torno a esta cuestión con todas las fuerzas políticas".
También el titular de Educación, Ángel Gabilondo, se esforzó en mantener una línea apaciguadora y mostró su convencimiento de que la ley tendrá en cuenta el artículo 16 de la Constitución, que habla de "la aconfesionalidad del Estado".