LEVANTE DE CASTELLÓ TORRALBA
Más que mirar, él observa y analiza a través de unos ojos pequeños y una mirada cargada de experiencia. Y es que es difícil recordar la historia política de Torralba del Pinar sin que el nombre de Manuel Calpe Gimeno aparezca en prácticamente todos los gobiernos municipales que ha habido desde la época de la transición.
"Los alcaldes no se jubilan hasta que el pueblo no quiera que se jubilen", sentencia con una sonrisa. No por menos, es el alcalde de más edad de toda la Comunitat Valenciana. Sin embargo, su tenacidad y dinamismo contrasta con su fecha de nacimiento, 1927, y sorprende su convicción de repetir como cabeza de lista del PP en las próximas elecciones, "siempre que la salud me lo permita y mis vecinos me sigan votando", según apunta.
Además, Manuel reitera que en política todavía le queda una cosa por hacer: "Terminar la carretera de mi pueblo, porque es algo por lo que estamos peleando desde hace más de 20 años, tanto otros alcaldes que ha habido como yo", apostilla.
De que en los pueblos se vota a la persona más que al partido es algo de lo que está convencido, y de sus cualidades para ser primer edil también. "Lo más importante es que se vea en la figura del alcalde a alguien que sólo busque el beneficio del propio municipio y la forma de mejorar la calidad de vida de sus vecinos", señala.
Pero en el hecho de ser tan popular entre quienes le admiran y respetan quizás también tenga algo que ver su costumbre de consensuar los temas importantes con todos, como él mismo explica. "Mi pueblo siempre es el que manda. Yo los reúno y dejo que elija la mayoría a la hora de priorizar proyectos y otros temas que puedan ser conflictivos. Nunca me ha interesado el 'ordeno y mando' porque, de esta forma, si sale bien lo hemos hecho entre todos, pero si sale mal también".