J. DOMINGO/C. RODRIGUEZ CASTELLÓ
Al mismo tiempo que la Puerta del Sol de Castelló se inundaba de numerosos castellonenses que, tocados con todo tipo de sombreros y adornos navideños, intentaban comer las doce uvas de la suerte al ritmo que marcaban las campanadas de tan emblemático reloj, en el resto de la provincia pasaba algo similar, repitiendo un rito que siempre resulta emocionante y nuevo.
Por ejemplo, centenares personas despidieron la Nochevieja en el Parador de Fiestas de Vilafranca. Como es habitual la comisión de fiestas organizó una orquesta para todos los vecinos de la localidad y visitantes que se decidieron a pasar la Nochevieja en Vilafranca. La localidad ha multiplicado su población durante este puente festivo, ya que son muchos los que conocen que en la Vila hay un buen ambiente con motivo de la Nochevieja. No fueron muchos los que se acercaron hasta el campanario, ya que el tiempo invitaba más a estar al lado de la estufa.
En Albocàsser también se celebró una ambientada fiesta en la que centenares de personas brindaron por el año nuevo. En Culla las campanadas de fin de año se escucharon en El Terrat. A continuación se celebró un gran baile en la Casa de la Cultura al que también asistieron centenares de personas. En Cinctorres la comisión de fiestas fue la encargada de organizar una Discoteca Móvil. Mientras, en Forcall las uvas se tomaron ante el reloj del Ayuntamiento y en el pabellón municipal la comisión de fiestas organizó un multitudinario baile con la orquesta La Cruzada.
En Onda, cerca de 5.000 personas pasaron la Nochevieja en el pabellón Vila d'Onda, dentro del Nadal Musical que ha organizado el Consell de Festes con la colaboración del Ayuntamiento.
En Alqueries, la fiesta de Año Nuevo, organizada por la Associació de Comerciants de les Alqueries (ACOA), obtuvo un rotundo éxito con la participación de casi 700 personas a la carpa instalada en el antiguo patio del CEIP Pintor Sorolla para disfrutar de la disco-móvil.