LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, ha pedido al Gobierno central que amplíe la prórroga en la aplicación de la Ley de Costas que ha concedido a los chiringuitos de las playas de Pinedo y El Saler a todos los locales de la Comunitat que se encuentran en la misma situación. Castellano, que realizó estas declaraciones a los medios tras conocer la moratoria acordada con los establecimientos de los citados municipios, ha asegurado que "no se tendría que haber llegado a este extremo para tener que dar una solución".
Una solución que, a su juicio, servirá para "poder dialogar y consensuar una cuestión que afecta al turismo, a más de 3.000 trabajadores, a un volumen de negocio de más de 500 millones de euros y que puede afectar a alrededor de 500 locales de la Comunitat".
El conseller también ha exigido al Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero que dé "una solución definitiva", ya que "no puede ser que el año que viene se vuelva a suscitar una polémica de este estilo por dar soluciones de parcheo". Además, ha reclamado que se convoque la comisión mixta para que se transfiera al Consell la competencia en la autorización de los chiringuitos.
Solución
Esta situación "se tendría que haber resuelto hace tiempo", ha aseverado Castellano, quien ha añadido que "no tendría que haber pesado sobre los empresarios un cierre que no tenía ningún sentido, porque no ha cambiado la Ley, ni la normativa, ni los reglamentos".
En esta línea de reclamaciones, el senador del PP Pedro Agramunt ha anunciado que los representantes de la Comunitat Valenciana en la Cámara Alta pedirán la comparecencia de la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, en el Senado para que explique cual ha sido su gestión en relación con la aplicación de la Ley de Costas en los chiringuitos valencianos, entre los que se encuentran también los de la provincia de Castelló.
Reclamo turístico
En un comunicado, Pedro Agramunt ha lamentado que desde el Gobierno Central se "está marginando continuamente a los valencianos" hasta para poder comer "tranquilos" en los bares y restaurantes de las costas valencianas, que son "un fuerte reclamo turístico".
Agramunt, finalmente, ha confiado en que "no haya ningún problema" en transferir las competencias en materia de chiringuitos a la Generalitat, tal y como se ha hecho con Andalucía y Cataluña.