NOEMÍ OMS BENICARLÓ
Con unos días de retraso respecto a lo habitual, los mayorales de Sant Antoni comenzaron ayer a preparar las tradicionales coquetes de Sant Antoni. Y es que con la llegada de año nuevo comienza la contrarreloj de la cofradía ya que tras la preparación, llega la multitudinaria embolicà, posteriormente la feria y tras ella la fiesta. El momento esperado para repartir los dulces y no sólo desde los carros, sino también en los colegios y en la bendición de animales, tal y como recordaba el presidente de la Cofradía Sant Antoni Abat, José Antonio Esbrí. Así, un buen número de benicarlandos se sumaron ayer a la producción de este postre casero.
En total serán más de 125.000 las cocas que se elaborarán durante este fin de semana por parte de la treintena de mayorales y algunos voluntarios, que como el alcalde de la ciudad, Marcelino Domingo, han participado activamente en este acto. Las tareas de elaboración continuarán hoy hasta el mediodía como manda la tradición en el horno del bisquerí
Entre los pasteleros "por un día" también se encontraba el matrimonio homenajeado este año por la Cofradía, Pascual Bosch y su esposa Rosenda Doménech, quienes recordaban los cambios que ha habido en la tradición, ya que la elaboración de coques ha sido desde siempre cosa de mujeres. "Cuando nosotros éramos mayorales, hace 30 años, los hombres no se ocupaban de la elaboración de coques, ellos se encargaban de todo lo relacionado con la caballería, por lo que la elaboración de los dulces era cosa de las mujeres", explicó Doménech.
Sin embargo, la atribución de tareas cambió desde que se decidió aumentar la producción. "Antes no se hacían tantas, por lo que ahora con todas las que se hacen si entre todos no ayudamos, sería imposible", apunta Bosch, quien apostillaba que, aunque siendo mayoral no hizo nunca coquetes, "este año el día de elaboración no podíamos fallar, no obstante, he de reconocer que es fácil, todo consiste en coger un poco de práctica".
Si bien la atribución de tareas ha cambiado, lo que sigue igual es la receta. "Este dulce está hecho con mucho cariño e ilusión. El secreto son ingredientes de calidad el aceite de soja, un buen aguardiente, azúcar y una harina especial para que salga lo mejor posible y buenas manos", indicaba Rosenda.
En la misma línea, el panadero y pastelero de oficio, Antonio Alberich, aseguraba que el dulce benicarlando por excelencia "no engorda, porque se usan ingredientes naturales y aceites vegetales", una receta sencilla.
Mañana. las coquetes deberán ser envueltas en papel de seda, para así poder ser bendecidas y quedar listas para su reparto y disfrute entre todos aquellos que decidan vivir la fiesta.