R. PARDO CASTELLÓ
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Aumentar el número de empadronados es uno de los objetivos que se fijan los consistorios castellonenses, a fin de obtener una serie de beneficios económicos y sociales que repercuten en la mejora de la calidad de vida de los municipios. En esa línea de trabajo está el consistorio de Benicàssim que busca superar la barrera de los 20.000 vecinos. Una cifra que supera ya Almassora, que roza los 25.000 habitantes, tras haber dado de alta en el censo en los últimos 10 años más de 10.000 vecinos, de los que mil se empadronaron en 2009.
Ambas, al igual que Borriol o la Pobla Tornesa se benefician de estar en el área metropolitana de Castelló y ofertar unos servicios básicos similares así como poner en el mercado de la vivienda pisos a precios más baratos, unido a la menor carga impositiva que soportan sus vecinos. En el extremo contrario están los que pierden población como Castell de Cabres que sólo tiene 18 vecinos.
Los datos actualizados del INE a 1 de enero de 2010 permiten constatar que son los municipios costeros los que han ido incrementado la población en detrimento de los de interior, pese a lo cual, algunos como Benlloch, próximo al aeropuerto, han tenido un crecimiento testimonial.
Al aplicarse el criterio poblacional para adjudicar los planes estatales y autonómicos para fomentar el empleo, los municipios buscan fórmulas para "enganchar" a esa población habitual que vive en la localidad, pero no consta en el padrón. Ejemplo de esa política, que también permite ampliar el número de concejales, es Benicàssim, cuyo alcaide Francesc Colomer recalca que "queremos crecer contigo" o invita a conocer las ventajas de vivir en la localidad. Intenta acercar la cifra real del padrón 18.098 a los 28.000 vecinos de la ciudad.
Almassora ha incrementado su censo en el último año en 1.072 nuevos residentes que mantienen el ritmo de crecimiento de 8.498 vecinos que la localidad ha experimentado en 10 años. La población constituye una firme opción para miles de personas que buscan fijar su residencia en el área metropolitana de La Plana.
Esta dinámica ha dejado fiel reflejo en el censo municipal. Un registro que, pese a la grave crisis económica no ha impedido que el municipio mantenga su crecimiento constante con un incremento de más de un millar de habitantes. "Según el INE, nuestro pueblo sigue registrando un censo creciente que en 2009 ha supuesto que nos aproximemos a la cifra de 25.000 residentes", afirma el alcalde Vicente Casanova.
Esa opción de acceso a unas infraestructuras socioculturales, sanitarias y educativas son los argumentos de Colomer, para defender la necesidad de crecer.
Carles Selma, alcalde de la Pobla Tornesa, destaca la apuesta de vecinos de Castelló por instalarse en la localidad, bien comunicado por la autovía, CV-10. La Pobla ha duplicado su población desde 200o al pasar de 558 a 1106 o Borriol que pasó de 3.576 a 5.025.