VICTORIA SALINAS BURRIANA
Los presupuestos de Burriana para este año nacerán, antes de ponerse en marcha, marcados por el compromiso que adoptó ayer en pleno el equipo de gobierno de solventar el pago del sobrecoste de la Papelera marcado por el Juzgado provincial de la Expropiación en sólo dos anualidades. La propuesta de la alcaldía, presentada por vía de urgencia y que no contó con el apoyo ni de PSPV ni de Cibur, recogía un convenio de varios puntos consensuado con la mercantil dueña de los terrenos Ameg (del grupo Titanbur) y que evita el que ninguna de las dos partes alargue el proceso judicial sobre la valoración de los terrenos de la antigua fábrica papelera.
Según este acuerdo, que llegó al pleno apoyado sólo por el informe de un abogado externo, el consistorio se compromete a pagar de aquí a marzo 2 millones de euros de forma directa y otros 1,7 millones aproximadamente con los beneficios que reporte la subasta de las parcelas municipales en el PAI Novenes de Calatrava, trámite ya en marcha. Si no hubiera venta, la mercantil se haría con los terrenos "a precio de salida".
El resto del pago pendiente, 1,741.000 millones hasta completar los 5.482.000 euros que el Ayuntamiento de Burriana aún debe de pagar por el suelo (incluyendo intereses e IVA) se liquidaría durante el próximo año 2011.
"Con este acuerdo quedará todo zanjado. Ya se dijo en su día que la mejor solución era recalificar los terrenos pero se nos acusó de querer facilitar un pelotazo y aquí estamos. Hay que pagar", aseguraba ayer el concejal de Urbanismo y de Hacienda, Javier Perelló.
El convenio, y su aprobación en pleno, supone para el equipo de gobierno quitarse de encima un grave problema económico que se podría alargar, con peores consecuencias en los juzgados, pero conlleva numerosas consecuencias, como las ataduras económicas que supondrá de cara a este ejercicio presupuestario -ya lo adelantó el alcalde, José Ramón Calpe: "Este año, nuestra poca capacidad inversora se la come la Papelera"-; y la más que previsible tormenta política que ya ayer se dejó entrever.
Tanto PSPV como Cibur adelantaron a primera hora el sentido de su voto, anunciando que no iban a apoyar un acuerdo en el que no habían participado y sobre el que se planteaban numerosas dudas, según aseguraron el PSPV que temió "nuevas sorpresas" en la evolución del asunto en los próximos años.
"Cuesta entender que el PP no haya propuesto que la oposición esté presente en las reuniones" dada la importancia de las cantidades a desembolsar.
Desde Cibur, su portavoz Mª Dolores Aguilera incidió en el fondo del asunto, ,pero también en la forma, ya que el acuerdo llegaba al pleno con el único sustento del informe de un abogado externo sobre la inconveniencia de seguir recurriendo "pero sin informes de los técnicos municipales al respecto del compromiso de pagar los 2 millones de euros cuando ni siquiera se han confeccionado los presupuestos. Esto equivaldría a un pago sin consignación presupuestaria", aseguró la edil.
Otros 8.000 m2
por expropiar
El PSPV de Burriana puso ayer sobre la mesa, además, lo que puede ser una segunda parte del culebrón de la Papelera, los terrenos que la mercantil Ameg aún tiene en la zona y sobre los que el juzgado provincial está decidiendo el valor de la expropiación forzosa. Las cifras, tanto en extensión (8.000 m2) como en valoración (de 200.000 a 2 millones de euros) no se asemejan al capítulo que ahora se está cerrando, pero el portavoz socialista, Ramon Monferrer, ya hablaba ayer de otros 3 millones de euros pendientes de pago.