XAVIER MANZANET VILA-REAL
La capacidad de la Arciprestal de Vila-real se vio desbordada ayer por el número de vila-realenses que acudió a despedir al que fue su alcalde durante 12 años: Enrique Ayet Fortuño, que falleció en la madrugada del día 6 a los 60 años. El remozado templo acogió a la corporación en pleno de Vila-real, con el alcalde, Juan José Rubert, al frente. Figuras políticas, de todo signo, locales, provinciales y autonómicas se dieron cita en el templo para acompañar al segundo alcalde de la democracia en Vila-real.
El párroco de la Arciprestal, Francisco José Cortés, concelebró la misa con mosén Alba, Guillermo Sanchís, Manuel Martín y Miguel Díaz, compañero de estudios de Ayet. Éste con verbo sencillo y sentido dijo que "conociendo como conocí a Enrique, seguro que se habrá dejado abrazar y perdonar por Dios" al tiempo que le recordó como el hombre "que supo actuar desde el servicio y, seguro, hay que dar gracias a Dios que se sirvió de él para actuar también en las mejoras que fueron realidad en Vila-real durante sus años de alcalde".
Camino de la arciprestal, Ayet cumplió en parte su deseo y el de su familia al parar en la basílica de Sant Pasqual, el patrono de la ciudad al que estimaba, al punto de querer hacer el funeral allí. Su limitado aforo lo impidió.
Personalidades
En el templo estaban ex alcaldes de Vila-real, el ex presidente del Consell, Joan Lerma; el presidente del PSPV, Óscar Tena; el secretario provincial, Francesc Colomer; delegado y subdelegado del Gobierno,Ricardo Peralta y Antonio Lorenzo, y el conseller Alejandro Font de Mora, entre otros.
Jorge Alarte, secretario de los socialistas valencianos lamentó "profundamente la muerte del ex alcalde Ayet" y valoró su "renovadora" gestión municipal.
Ayet fue alcalde durante tres mandatos de 1983 a 1995 con mayoría absoluta por el PSPV y diputado en las Cortes Valencianas de 1995 a 1999. Abogado de profesión, se había especializado en el área urbanística.