J. DOMINGO/S. PITARCH VILAFRANCA/CASTELLÓ
Poco tenía que ver lo que decía ayer la directora general de Prevención, Irene Rodríguez, sobre lo que vivían los vecinos de Castell de Cabres. En la nota de la Generalitat de las 13.24 horas de la mañana se aseguraba que la directora había ido hasta Castell de Cabres, Vilafranca y Morella. A las 16.00 horas el alcalde de Castell de Cabres, José Vicente Prades, cursaba una llamada al Centro de Coordinación de Emergencias diciendo que su pueblo todavía estaba incomunicado, cuatro días después que se iniciase el temporal de frío y nieve.
La nevada y las ventiscas de cuatro metros han cogido por sorpresa a la Generalitat Valenciana. Ayer, cuatro días después de iniciarse el temporal, llegaron hasta la carretera CV-15, entre Ares del Maestrat y Vilafranca, los medios necesarios para eliminar la nieve del asfalto. Las cuñas quitanieve de Infraestructuras y bomberos no podían con los montones de nieve y el jueves, el viernes y el sábado, los alcaldes de Vilafranca, Ares o Castellfort se cansaron de llamar a Emergencias para solicitarle que se destinaran los medios necesarios o, en caso contrario, se autorizase la intervención de la Unidad Militar de Emergencias. Ni una cosa, ni otra, y fue el domingo cuando se movió ficha y palas de grandes dimensiones procedentes de Vila-real o Vall d'Uixó se desplazaron hasta Vilafranca, Ares o el vial Ares Morella para obrar y eliminar la nieve del asfalto.
Así mismo una turbina también se encargó de eliminar la nieve de la carretera. El sábado por la tarde la única vía de acceso a Vilafranca era la carretera de Benassal. Hasta ayer, pasadas las 12 del mediodía, el Coll d'Ares continuaba cerrado al tráfico y la Guardia Civil impedía el paso a todos los automovilistas que pretendían acceder a Ares a través del Coll. Por la tarde las palas contratadas por la Generalitat Valenciana trabajaban en la CV-12 Ares-Morella, para abrir los dos carriles de circulación, ya que únicamente había uno abierto.
Por la tarde de ayer Coratxar, donde quedaron atrapados diez excursionistas en hotel el viernes, y la Pobla de Benifasà todavía estaban incomunicados. Y a última hora de la noche se esperaban nuevas nevadas, así que hoy las tareas de limpieza de nieve deberán continuar hasta llegar al último rincón de Castelló.
En las tareas de limpieza que ha llevado la Generalitat y que no han satisfecho a la mayoría de municipios han empleado a más de 200 efectivos -entre Brigadas Rurales de Emergencia, bomberos, voluntarios, técnicos de emergencias, coordinadores forestales, Protección Civil, Cruz Roja, personal de la Diputación de Castelló, Policía de la Generalitat y Policía Local-. La Generalitat mantiene la situación de emergencia uno por nieve en las comarcas castellonenses de Els Ports, L'Alt Maestrat, El Baix Maestrat, L'Alcalatén, L'Alt Millars y L'Alt Palancia.
A última hora de la tarde permanecían cortadas la CV-12 entre Ares del Maestrat y Morella; la CV-121, que une Mirembel y Bordón, por Olocau del Rei; la CV-125, que va desde Morella hasta Iglesuela, por el Portell de Morella; la CV-128, desde Venta de Segarró a Venta de l'Aire, por Catí, y la CV-166, entre Benassal y Sant Pau d'Albocàsser, por Culla. Respecto a las carreteras que precisaban el uso de cadenas para poder circular, destacaban la A-23, que va desde Sagunt a Teruel, y la N-232, entre Vinaròs y Morella. Los problemas de colapso del sábado en la A-23 se solucionaron el mismo día.