LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El grupo municipal socialista de Castelló censuró ayer que el equipo de gobierno "mantenga un gasto de 47.500 euros en el presupuesto municipal de 2010 para organizar ferias de caza mayor y adquirir animales disecados, una cantidad casi igual a la aportación que el ayuntamiento da para el plan Castelló Emplea"."Es escandaloso que el Partido Popular malgaste de esta manera el dinero de nuestros impuestos", afirmó el portavoz socialista, Juan María Calles.
El portavoz socialista alega que el presupuesto del área de Medio Ambiente incorpora este año una partida de 47.500 euros para financiar la organización de la feria Ficonatur, dedicada a la exhibición de animales disecados que luego son cedidos al Ayuntamiento de Castelló. El convenio firmado con la Fundación Natura y la empresa Ficonatur Eventos y Promociones SL tiene una vigencia de 20 años, por lo que el coste final para las arcas municipales puede alcanzar el millón de euros.
Calles resalta que la aportación municipal para impulsar planes de empleo es similar a lo gastado en taxidermia. "El programa Castelló Emplea tiene un presupuesto de 338.820 euros, de los que la mayor parte (333.668 euros) proceden del Fondo Social Europeo. El resto es lo aportado por el Ayuntamiento de Castelló. Alberto Fabra prefiere destinar dinero público a comprar cabezas de león, cuernas de cabra y ratas-canguro en lugar de apoyar a los trabajadores de Castelló para que puedan salir de la crisis y que las empresas vuelvan a tener niveles de competitividad y rentabilidad a corto plazo".
El edil socialista anunció que el grupo socialista presentará una enmienda al presupuesto para eliminar este gasto. "Resulta lamentable que el equipo de gobierno de Castelló dé prioridad a gastos de esta naturaleza y desatienda otras áreas municipales".
En ese sentido, propone que las cantidades que se prevén asignar a este evento sean derivadas a fines sociales y a la puesta en marcha de iniciativas de promoción de empleo.
A juicio de Calles "es incomprensible que una Administración que se considera moderna apueste por proyectos museísticos del siglo pasado que no interesan a nadie". Calles recordó que el documento suscrito en 2007 contempla la posibilidad de denunciar la vigencia del contrato por alguna de las partes.