J. A./J. R. CASTELLÓ
El robo de cableado eléctrico de la red férrea, a la altura de la Estación de Renfe de Nules, provocó a última hora de la tarde de ayer un auténtico caos ferroviario entre Castelló y Valencia, según informaron fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
Los ladrones llevaron a cabo el robo de cable pasadas las 18.00 horas y agentes de Policía se desplazaron rápidamente a la Estación de Nules para hacerse cargo de la investigación. Según las fuentes de ADIF, la sustracción de cableado, aún por cuantificar, provocó un recalentamiento en la vía férrea que obligó a los operarios a revisar también los raíles. Al parecer, las personas que sustrajeron el hilo conductor se llevaron también una pieza importante para el funcionamiento de la catenaria: la junta inductiva. Sin esta pieza se produce un retorno de electricidad a los raíles que provoca un recalentamiento peligroso para el tránsito de trenes. De esta manera, los operarios de ADIF se vieron en la obligación de seccionar parte de la vías, colocar raíles nuevos y soldarlos. Las tareas de reparación podrían tardar varias horas y prolongarse incluso por la noche, aunque ADIF confiaba en poder restablecer la línea por la mañana. Renfe habilitó una de las dos vías, la que quedó a salvo del robo de cable, para los trenes en ambos sentidos (Valencia-Castelló y Castelló-Valencia).
Mientras tanto, cientos de viajeros esperaban en la estación de Castelló. Al menos dos trenes de cercanías, los que tenían previsto salir de Castelló a las 19.50 y a las 20.20, no pudieron hacerlo, de tal forma que un tercer tren, el de las 20.50, tuvo que hacerse cargo de todos los pasajeros que habían quedado en tierra. Ese último convoy viajó atestado de personas, y se vio obligado a detenerse en Vila-real por el trabajo de los operarios en la vía férrea. Además, los trenes de larga distancia sufrieron retrasos de más de hora y media.
En el momento de cerrarse esta edición se desconocía la cantidad de cable robado, aunque se estima en varias decenas de metros, añaden las mismas fuentes consultadas. Algunos viajeros estuvieron más de una hora esperando la salida del tren de la Estación de Castelló. Según relataron, desde las 19.30 no partió ningún cercanías con destino a Valencia. Los pasajeros que tendrían que haberse dividido en tres trenes se concentraron en el de las 20.50, lo que provocó que muchas personas tuvieran que hacer el trayecto de pie. Este tren salió a la hora prevista pero fue retenido en la Estación de Vila-real durante casi media hora. Los ocupantes permanecieron en el interior de los vagones sin ningún tipo de información más que un escueto mensaje de megafonía con el que Renfe pedía disculpas por las molestias. Ni el propio personal de seguridad sabía lo que sucedía.