"No nos han informado de nada", se lamentaba una viajera. La falta de información era generalizada entre los pasajeros, muchos de los cuales estuvieron más de una hora esperando la salida de su tren. Una de las usuarias comentaba con desesperación que si Renfe le hubiera comunicado que había problemas habría intentado hacer su desplazamiento en autobús. Además, anunció que presentaría una reclamación cuando llegara a su destino. Jorge Espí, otro de los pasajeros afectados, se quejó de que el trayecto Castelló-Sagunt le costase más de una hora, cuando lo normal es poco más de treinta minutos. "Es desesperante que no haya habido alguien para darnos una explicación de lo que estaba sucediendo", dijo.
El robo de cable de cobre se ha convertido en una actividad habitual para las bandas organizadas. Un robo de 100 metros de este material se registró en la red de Metrovalencia hace dos años.