NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El concejal de Economía del Ayuntamiento de Castelló, Juan José Pérez Macián, admitió ayer que las cuentas municipales para 2010 incumplirán el Plan Económico de Estabilidad Presupuestaria "debido a la situación de crisis económica" y culpó del desfase de 26 millones de euros de las cuentas municipales al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Macián alegó que el plan de estabilidad -aprobado por imperativo legal para sanear las arcas municipales- debe ser "flexible" y anunció que ya ha solicitado una revisión del mismo a la Conselleria de Hacienda.
La argumentación del PP descarta cualquier autocrítica de su gestión y atribuye la delicada situación de sus cuentas a "un descenso de 9 millones de euros" de los ingresos procedentes del Estado. "Es evidente que el plan no se puede cumplir. El que no lo vea es que no está en este planeta. Debido al incumplimiento y desinterés del Gobierno Central con las y los castellonenses, dejará de ingresar 9 millones de euros a las arcas municipales en concepto de transferencias del Estado, cantidad que venía contemplada en el citado plan. El Plan Económico Financiero preveía contar con esos 9 millones de euros que ahora nos niega Rodríguez Zapatero a la ciudadanía de Castellón y que cuando se aprobó el documento formaban parte del mismo".
El PP justificó como segunda causa del incumplimiento la caída de ingresos del Impuesto de Construcciones y Obras (ICIO), de lo cual también responsabiliza a Zapatero. "Si a ello sumamos que la crisis económica en la que nos ha hundido Zapatero ha arrasado al sector de la construcción desapareciendo en gran medida para los ayuntamientos los ingresos en concepto de ICIO, tenemos servida la necesidad de ir a una modificación del plan para adaptarlo a la triste realidad económica originada por la incompetencia y desidia del Gobierno socialista".
Del mismo modo, el edil de Economía explicó que el gobierno local tampoco puede cumplir el apartado del Plan Económico que insta a subir un 29% los tributos municipales entre 2008 y 2011. "En este momento de crisis, no podemos subir los impuestos a los ciudadanos que ya lo están pasando mal".
Macián subrayó que el mencionado documento es "adaptable en función de las circunstancias y necesidades de cada momento y recogía una previsión de gastos e ingresos, y los ingresos se han visto disminuidos porque el Gobierno de Zapatero no ha cumplido". Sin embargo, Macián prefirió obviar la caída de un 72% de los pagos del Consell.
Respecto a las medidas que reflejaba el plan económico en torno a la contención del gasto superfluo, la mejora de la eficacia en la recaudación y la erradicación de los pagos millonarios en facturas sin contrato legal, Macián aseguró que está "muy satisfecho con la labor que está llevando a cabo el área económica". Por último, Macián aseguró estar convencido de que, pese a la crisis de la construcción, resulta "viable" que 28 de los 34 millones de inversión previstos para 2010 dependan de la venta de patrimonio municipal. "Si no creyera que se pueden vender, no lo habría presupuestado".