JOAN MESTRE CASTELLÓ
La Generalitat Valenciana ha dado un ultimátum a seis televisiones locales de Castelló por emitir a través de la televisión digital terrestre sin contar con la concesión administrativa. El Gobierno valenciano les ha remitido un escrito en el que les amenaza con sanciones de hasta un millón de euros si no cierran en un plazo de cinco días. La nota llegó a su destinatario el lunes, por lo que estas emisoras ilegales tienen hasta las 00.00 horas de hoy para cesar su señal. Los canales afectados afirman que seguirán en antena pese a los requerimientos del Consell, mientras otra decena de teles locales sin autorización sobreviven en analógico y preparan su desembarco en la TDT.
Las seis teles de Castelló que se han introducido sin permiso en la TDT se enfrentan así a una multa mayúscula. Han hecho caso omiso a las advertencias que desde hace semanas les ha trasladado la Administración autonómica y han continuado emitiendo en la vía digital terrestre después de certificarse el lunes el apagón de la señal analógica en la casi totalidad de la provincia de Castelló. Lo hacen a través de un centro emisor situado en el Desert de les Palmes(Benicàssim) a través del canal 39. Esta frecuencia es utilizada por Castalia Televisión, Televisión de Benicàssim, TV4 de Vila-real, Tv Castelló, TVO y Canal de Castelló.
El mismo lunes, la directora general de Promoción Institucional, Dora Ibars, dependiente de la Vicepresidencia Primera de Vicente Rambla, trasladó a las seis televisiones ilegales, de titularidad privada, una misiva en la que sin ambages les insta a dejar de realizar las emisiones en la TDT. Ibars les advierte que "la prestación del servicio público de televisión digital terrestre local sin contar con la preceptiva concesión administrativa constituye, de acuerdo con la Ley 1/2006 del Sector Audiovisual de la Generalitat, una infracción muy grave, que puede ser sancionada con una multa de entre 60.001 y un millón de euros, además del cese de las emisiones ilegales". La directora general de Promoción Institucional les requiere por ello a que dejen de llevar a cabo las emisiones, "bajo apercibimiento de que, si no han cesado las mismas en el plazo de cinco días hábiles a contar desde la recepción de este escrito, se incoará el correspondiente expediente sancionador".
Las empresas amenazadas, integradas en la plataforma de Televisiones Locales de Proximidad, se mantienen en sus trece y aseguran que continuarán en pie. "Seguiremos en antena por la TDT", subrayó ayer el portavoz de la asociación, José Antonio Marzá. Lo harán con recursos propios pues ya han perdido el favor de la diputación y aquellos ayuntamientos que antaño sí que colaboraban con ellas. Marzá prevé enviar una respuesta al Ejecutivo valenciano en la que le indica de que si estas teles paran "los pueblos se quedarán sin información". "Espero que no sean capaces de quitar a la gente de estos municipios lo poco que tienen a cambio de nada", añadió.
Y no sólo están en antena estas seis. A estas alturas hay otras ocho televisiones locales ilegales que emiten por la señal analógica en las poblaciones de la Vall d'Alba, Almassora, Llucena, Vila-real, la Vall d'Uixó (dos canales) y en Onda (dos). La de Llucena pertenece al ayuntamiento y el resto son privadas.
Y algunas de éstas preparan su desembarco en la nueva modalidad de TDT, según avanzó Marzá. Afirmó que hay previsto la creación de una segunda plataforma para digital terrestre en la que participarían INTV de Vila-real, Televisión de Almassora y Plana Baixa de la Vall d'Uixó.