JORDI RUIZ CASTELLÓ
La dirección provincial del PSPV castellonense acatará el mandato de Alarte de refundar las agrupaciones comarcales, pero sin renunciar a su objetivo de montar estructura en los partidos judiciales, que es el ámbito electoral donde se decide la diputación. Esto provocará que, en determinados momentos, en el PSPV provincial convivan hasta cuatro niveles organizativos que se tendrán que coordinar.
Como relató ayer este diario, la ejecutiva autonómica ha dado consignas para reimplantar las viejas comarcas. En el caso de Castelló, volverá la anterior distribución en seis áreas geográficas, cada una de las cuales tendrá un consejo comarcal dirigido por un coordinador general. Las agrupaciones no gozarán de los privilegios de antes, ya que su función será meramente de coordinación y siempre supeditadas a los dictados de la dirección provincial.
El problema es que esta refundación de las comarcas llega cuando ya se estaba trabajando en clave de partido judicial. La anterior división del PSPV en seis zonas estaba muy forzada en algunos casos. Agrupaciones como el Palancia o Els Ports-Maestrat sí que tenían razón de ser y arraigo en el territorio. En cambio, otras comarcas, como la Plana Mitja, eran una creación artificial poco operativa. De ahí que se planteara la conveniencia de adecuar el partido al ámbito de los ocho partidos judiciales, que también son ámbitos territoriales artificiales pero es donde se decide el gobierno de la Diputación.
La dirección provincial del PSPV impulsará la constitución de los consejos comarcales. Sin embargo, no va a renunciar al camino que había iniciado. Regulará a través de un reglamento la creación órganos de coordinación en los partidos judiciales durante los periodos electorales. Así, por ejemplo, en el Palancia habrá que desdoblar la estructura comarcal para adaptarla a los partidos de Segorbe y Viver. El resultado será una superposición de estructuras; en determinados periodos, convivirán la provincial con las comarcales, las locales y las de los partidos judiciales.
A partir del comité nacional del próximo 6 de febrero, se constituirán los consejos comarcales, formados por dos representantes de cada municipio: el secretario de la agrupación local y el portavoz en el ayuntamiento o alcalde. Cada consejo tendrá un órgano de dirección, formado por tres personas: un responsable de movilización, otro de política municipal y uno de acción electoral. De estos tres, uno será el coordinador comarcal, que no tendrá los poderes de los anteriores secretarios generales.