El video que proyectaron los responsables del Consorcio Provincial de Bomberos refleja las condiciones extremas en que trabajaron los profesionales en los días en que el temporal alcanzó su máxima virulencia. La grabación refleja estampas más propias de otras latitudes, sobre todo en Vilafranca, municipio que quedó incomunicado por el azote de la nieve y el viento. La conjunción de ambos elementos provocó en algunos momentos una sensación térmica de 25 grados bajo cero, como si de Siberia se tratara. Las máquinas quitanieves despejaron caminos y carreteras y hubo que rescatar a vecinos residentes en masías apartadas.
El diputado provincial Luis Rubio destacó que la nieve no fue el problema "sino el viento, que alcanzó velocidades de 80 y 90 kilómetros por hora e incluso se llegó a 120 km/h en Ballestar". Esta ventisca complicó las labores de retirada de la nieve, "que se movía a su antojo por la carretera".
Los responsables de las brigadas forestales y de los bomberos voluntarios relataron todo el despliegue efectuado. En los días en que duró el temporal, hicieron uso de entre 30.000 y 40.000 kilos de sal para deshacer las placas de hielo de las carreteras.
J.R. castelló