JORDI RUIZ CASTELLÓ
El temporal y las precipitaciones de las últimas semanas en forma de lluvia y nieve no han tenido una incidencia relevante en los embalses castellonenses, que apenas han aumentado sus reservas. En conjunto, acumulan 112 hectómetros cúbicos, 12 menos que el año pasado.
El parte del estado de los pantanos que emite la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) recogía ayer que en el sistema del Millars (que incluye los embalses de l'Alcora, Arenós, María Cristina y Sitjar) hay 102,4 hectómetros cúbicos, justo la mitad de lo que puede acumular. El de Ulldecona está al 40% y el del Regajo al 86%. Estos niveles denotan que las intensas nevadas de hace dos semanas, que llegaron hasta la costa, unidas al episodio de lluvias, apenas han tenido repercusión en las reservas hídricas. De hecho, hay menos volumen de agua embalsado que hace un año. En enero de 2009, los pantanos del Millars estaban al 55%, un 5% más que ahora.
Sin embargo, el presidente de la Federación Valenciana de Comunidades de Regantes y de la de Castelló, José Pascual, matiza que la nieve "tarda tiempo en filtrarse y, poco poco, veremos incrementarse las reservas". Pascual incide en la intensidad a la que baja el río Millars, con 5,5 metros cúbicos por segundo, lo que permite regar y garantizar el caudal ecológico.El presidente de los regantes afirma que también se han recuperado los pozos y "ullals", con lo que se frena la intrusión marina y el riesgos de salinización de los acuíferos. Asegura que el volumen embalsado garantiza el riego para este verano sin restricciones.
En el cómputo de toda la cuenca, los embalses de la CHJ han recibido una inyección extra de agua y ya rozan, con 1.200 hectómetros cúbicos, el 36% de su capacidad. Éste es el nivel máximo de agua embalsada de los últimos diez años durante un mes de enero. Fuentes del organismo estatal destacan que las abundantes precipitaciones desde principios de año han posibilitado esta rápida "recuperación" de las reservas hídricas después de un "verano y un otoño bastante secos".
En opinión de la CHJ, el relleno de los embalses es un signo de tranquilidad para el campo y las ciudades. Para el Ministerio de Medio Ambiente supone algo más. Estas lluvias, según fuentes del ministerio garantizan la reserva de agua durante la primavera, tanto para riego como para abastecer la población, y dejan atrás la preocupación del Gobierno sobre una nueva sequía que pudiese derivar en restricciones en el suministro.
El volumen de agua en los pantanos de la CHJ ha crecido un 20% en un mes, pasando de los 997 hectómetros cúbicos del 7 de diciembre a los 1.200 evaluados ayer. En enero del año pasado, el conjunto de los embalses sumaba 955 hm3. Pero es más revelador observar los volúmenes de agua embalsada en la segunda semana de enero de los años anteriores. En 2008 había 698 hm3. En 2007 eran 486 hm3 -menos de la mitad que ahora-. Y en 2006, los embalses se quedaban en 677 hm3, apenas el 20% de su capacidad total. En ningún año desde 2000, en fin, se había llegado al nivel actual.