LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El Grupo de Estudios Fisonómicos de la Policía ha realizado 271 retratos robots de delincuentes y desaparecidos desde 1992, cuando se implantaron en este departamento los sistemas informáticos necesarios para desarrollar dicho método basado en estudios faciales y técnicas de envejecimiento. Uno de los robots permitió la detención de un peligroso agresor sexual.
En concreto, el año pasado estos expertos realizaron 10 retratos robots que, en dos de los casos, permitieron la detención de dos agresores sexuales en Valladolid y Castelló, según informa en una nota la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil.
Estos agentes de la Policía Nacional, especializados en el estudio de los rasgos fisonómicos de las personas, pertenecen al Servicio de Tecnologías Identificativas y llevan casi 20 años trabajando en la confección de retratos robots, la realización de estudios comparativos cráneo-fisonómicos o el envejecimiento de rostros.
Investigación
Actualmente, el Grupo de Estudios Fisonómicos de la Policía Científica realiza el retrato robot a petición de cualquier unidad policial que crea necesario este método en su investigación.
Las técnicas que utiliza esta Unidad Central de Identificación se han ido perfeccionando e informatizando, desde que se iniciaron a comienzos del siglo pasado, con la aplicación de nuevos y sofisticados sistemas digitales, como el programa "Facette", que posee una base de datos con segmentos faciales y una opción de dibujo con la que poder hacer modificaciones.
Para utilizar esta técnica es imprescindible la colaboración de la víctima o testigo de los hechos investigados, que facilite los datos necesarios para confeccionar el rostro buscado.
Los procesos de envejecimiento son utilizados en casos de desaparecidos y se realizan basándose en rasgos familiares directos y en los estándares de las fases evolutivas de los surcos nasolabial y frontales y otras arrugas faciales.
También se realizan estudios comparativos cráneo-fisonómicos de personas sospechosas de haber cometido algún delito y de cuyos supuestos autores se dispone de material gráfico.
En estos casos, el análisis principal se circunscribe al rostro, aunque sin olvidar otras características, como la complexión, altura o la posición corporal, que pueden aportar datos importantes para la identificación.