LEVANTE DE CASTELLÓ BURRIANA
La Conselleria de Infraestructuras se ha comprometido a abrir al tráfico el próximo mes de junio la carretera CV-18 que conecta Castelló, Almassora, Burriana y Nules tras su mejora y ampliación a cuatro carriles. Para que el nuevo vial empiece a funcionar sólo resta completar las obras del puente que ha de salvar el río Mijares, en el límite entre los términos de Burriana y Almassora y cuya construcción ha presentado más problemas de los esperados.
Con todo, y según aseguró ayer el director general de Obras Públicas de la Generalitat Valenciana, Ismael Ferrer, el desdoblamiento estará operativo y abierto al tráfico en junio ya que los trabajos del puente "van muy avanzados, la cimentación se encuentra en el 80 por ciento y el puente sobre el Mijares podrá abrirse al tránsito en junio".
Ferrer ha señalado que la conclusión del puente marcará la finalización de la duplicación y acondicionamiento de la CV-18, que conforma ahora una vía parque con una continuidad de 16 kilómetros de doble calzada, mediana ajardinada y carril-bici para enlazar Castelló y Nules "con los más modernos estándares de calidad y seguridad viarias".
Cimentación especial
El director general de Obras Públicas ha destacado la complejidad del puente debido a las características del terreno, "lo que ha obligado a diseñar una cimentación de 46 pilotes de 22 metros de profundidad y un metro de diámetro", sobre los que se apoyará la estructura. El nuevo puente se emplazará en paralelo al actual y tendrá con una longitud de 211 metros y una anchura de 13,5 metros.
La CV-18 se sirvió de la antigua CV-236, a la que se añadieron las circunvalaciones de Almassora y Burriana para evitar el tránsito de paso por el interior de estas localidades. Mediante cinco actuaciones por tramos: Castelló-Almassora, variante de Almassora, Almassora-Burriana, variante de Burriana y Burriana-Nules, se ha conformado una vía parque que ha requerido de una inversión total de 41,84 millones de euros.