Turnos interminables, poco personal, asunción de responsabilidades que no le corresponden al trabajador, sueldos bajos. Éstas son algunas de las carencias que tienen que soportar los enfermeros del Hospital General, según ha denunciado el sindicato Satse en reiteradas ocasiones. "Están trabajando bajo presión. Si algún día ocurre un fallo, el perjudicado puede ser el paciente, y esto la Conselleria de Sanitat no debe permitirlo", dice Pareja. Este diario se puso ayer en contacto con el Hospital General, sin obtener respuesta. j.a.castelló