Un consorcio liderado por la Diputación, el Consell y los municipios de la Vega Baja adjudicó a una UTE formada por Ortiz y Cespa la construcción del macrovertedero de Torremendo (Orihuela) hace ahora dos años. Desde entonces nada se sabe sobre la obra en la que se iban a invertir 100 millones de euros para tratar las 360.000 toneladas de residuos que generan los 27 municipios de la comarca. Un retraso que se explica en los serios obstáculos que debe salvar el proyecto a pesar de estar contratado. El primero, el rechazo frontal de los vecinos de Torremendo. A éste se suma el acuerdo unánime del gobierno de la Región de Murcia a que se construya la instalación porque afectaría ambientalmente a varias pedanías. david pamiesvalencia