RAMÓN PARDO ORPESA
El Ayuntamiento de Orpesa ha dejado desierto el concurso para adjudicar la gestión de la piscina.
Ninguna empresa, ni siquiera la valenciana redactora del proyecto y plan de viabilidad, se ha interesado en la construcción y explotación del complejo deportivo. Y ello, a pesar de que el consistorio aportaba los casi cinco millones que costaba la construcción de esta instalación vinculada a un ámbito comarcal.
Es la segunda ocasión, la anterior fue en la pasada legislatura, en que el consistorio se ve forzado a dejar desierto el concurso del proyecto, que deja a los vecinos un año más sin la ansiada piscina. En el anterior mandato, el PP pagó por el proyecto de la pileta 84,337.000 euros. Algo que también debe hacer ahora con la firma Operadora del Deporte Municipal.
El pasado 8 de enero la mesa de contratación del consistorio reunida para abrir las plicas comprobó que no había oferta alguna para construir y explotar la piscina y el centro deportivo. De ahí que dejara desierto el concurso. Acuerdo comunicado ayer a la comisión informativa y que refrendará el pleno en su sesión ordinaria de enero.
La construcción del complejo deportivo tenía un presupuesto de 4,6 millones de euros, que el consistorio iría cubriendo en anualidades. Precisamente, esta medida propició varios recursos de reposición planteados por la empresa Marina d'Or que, al final, logró que el consistorio introdujera una variación en las anualidades a transferir a la constructora. Marina d'Or consideraba irregular la financiación, al entender que la empresa privada gestora de la piscina no iba a correr riesgo inversor alguno.
El centro deportivo con piscina climatizada y zona termal se levantará en una parcela municipal de 7.196 m2 y tendrá tres plantas. En el estudio de viabilidad del proyecto se apunta que una instalación de estas características, que tendrá precios reducidos para los orpesinos, "será deficitaria". De ahí que en el informe se apunte que el consistorio asumiría la financiación a largo plazo del proyecto y la obra.
El complejo deportivo se presentó como diseñado para competir en la "comarca de Orpesa" por lo que sus usuarios serán de la propia localidad y las limítrofes o cercanas, casos de Borriol, Cabanes, Torreblanca o Benicàssim.
El consistorio hubo de lograr la autorización del Servicio Territorial de Urbanismo ante el que presentó un plan especial de reserva de suelo para la piscina.
La explotación se daba por un plazo de 40 años.