LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
El alcalde de Borriol, Adelino Santamaría, desmintió ayer que el consistorio estuviera en situación de quiebra y negó las declaraciones realizadas el miércoles por el concejal del Bloc, Silverio Tena, en las que aseguraba que el ayuntamiento estaba en "suspensión de pagos" al deber "tres millones de euros a los bancos". Santamaría realizó ayer el desmentido a través de un comunicado, pese a que el mismo miércoles el alcalde se negó a hacer declaraciones a este periódico por la anunciada querella contra la oposición por devolverle el sueldo al concejal tránsfuga ni sobre otros temas municipales, entre ellos la situación financiera.
El primer edil de Borriol asegura que el ayuntamiento tiene "en estos momentos, un remanente de tesorería de 110.000 euros, un dato que ya fue abordado por el propio interventor municipal en el último pleno, a preguntas de la oposición, y que, por lo tanto, está recogido en acta pública". Según Santamaría, el informe del interventor municipal al que alude el Bloc es un documento "elaborado el mes de noviembre, con el fin de poder aprobar la memoria económica correspondiente al ejercicio 2009, en el que no aparecían reflejados, por tanto, los ingresos de los meses de noviembre y diciembre".
A pesar de la existencia de este documento, "el interventor municipal, a preguntas del pleno, ya dejó claro que ese dato había quedado desfasado, y que la nueva realidad es que el superávit municipal es de 110.000 euros. Por lo tanto, la información que se recoge es absolutamente falsa".
Santamaría, lamenta que "se primen únicamente los intereses partidistas por encima de la imagen de la institución y del derecho a ser informados de una manera veraz, algo que a Tena, como ha quedado demostrado, no le preocupa lo más mínimo".
Retrasos en cobros y pagos
Asimismo, el alcalde aclara que el ayuntamiento "sufre retrasos de cobro y de pago como todas las administraciones públicas como consecuencia de los problemas de liquidez que hay actualmente. Los ingresos han caído por el descenso de la actividad económica, y nuestro consistorio tiene demoras en el pago a los proveedores, pero también es cierto que los ingresos han caído de manera importante, sin perder de vista los retrasos en los cobros. De hecho, las demoras pendientes de cobro por el ayuntamiento rondan los 1,5 millones de euros".
Adelino Santamaría recuerda que, "a día de hoy, no hay ningún proveedor que se haya quedado sin cobrar" y reclama el derecho "a contratar los créditos que consideremos oportunos para desarrollar inversiones en beneficio de los vecinos. Esos créditos están avalados y autorizados por las autoridades competentes y siempre están dentro del límite que establece la legislación".